A los representantes del Partido Popular les llama la atención que una parte del bipartito "decide contar con la empresa y aprobar los proyectos que el gobierno no quiso y estaban escondidos en un cajón", así como la comunicación de la concesionaria que "pretende vender" su eficiencia "porque ya tiene planificado el 60% de la inversión" que está obligada a realizar el todo el período de concesión. Un "anuncio triunfalista", porque, advierten, en realidad se han incumplido los plazos para acometerlas.

Según ese cronograma, en los seis primeros meses de contrato la UTE debería ejecutar obras por 540.000 euros, entre ellas la reparación y mejora de la EDAR de Balea, "que debería estar hecha en 2016". Además, en los dos primeros años debían realizarse actuaciones por 2,5 millones, y el 90% de las inversiones comprometidas estarían rematadas en 2017. De acuerdo al contrato, a partir del tercer año de concesión solo quedarían pendientes de realizar trabajos por importe de 360.000 euros orientados a la reparación de pérdidas en las redes de abastecimiento y mejora de la red de saneamiento.

El PP deja claro que la UTE no tenía "toda la vida" para ejecutar sus compromisos, sino que debería hacerlo en los primeros años, una obligación que no se ha cumplido. En el caso de la depuradora, con los consiguientes daños medioambientales y coste económico para el Concello, que ha pagado multas por ello. El PP exige al gobierno local "que deje de engañar y jugar con el vecindario", que fije un criterio único de actuación y que no diga "una cosa y la contraria al mismo tiempo".