En Cangas avanzaba el especial día de ayer como aquel de huelga general con el que soñaba el entrañable actor Pepe Isbert. Las calles estaban semivacías, igual que el paseo de Rodeira, donde la playa daba esperanzas a algunos confinados en disfrutar de estos aires de primavera que llega. Las concentraciones que se quieren evitar se producían desde primera hora en supermercados y, de forma sorprendente, en el estanco. Había una larga cola para atender a los adictos a la nicotina, ya que el estanco del Paseo de Castelao tenía sus propias reglas: solo podía estar una persona dentro del establecimiento. Y aquello parecía la cola del metro en hora punta. Incluso hubo, sin llegar a las manos, peleas para y por colarse. Lo cierto es que había que armarse de paciencia para aguantar la cola, más larga que la de cualquier supermercado que se precie e incluso que en la farmacia de guardia.

La Policía Local de Cangas tuvo que intervenir para cerrar cuatro establecimientos que estaban con las puertas abiertas a pesar de la prohibición: un bar, dos tiendas de ropa y un bazar chino. Cierto que acataron la orden de forma inmediata. Mientras, restaurantes y bocaterías se sumaban a la campaña de quédate en casa y se ofrecían a repartir comida a domicilio, era la alternativa al cierre total al público decretado por el Estado de Alarma y por la Xunta de Galicia. Las medidas adoptadas por el gobierno autonómico el viernes y las que ayer decretó el Consejo de Ministros tienen de positivo el hecho de que se suspenden los cursos en la Academia Galega de Seguridade y los diez policías de Cangas que tomaron posesión esta semana comenzarán a patrullar ya el lunes, cuando entran en vigor las medidas avanzadas ayer por el presidente del Gobierno, el socialista Pedro Sánchez. A las diez de la noche se oían aplausos en Cangas, desde las ventanas y balcones, en apoyo al personal sanitario que atiende esta crisis.

Por otra parte, el gobierno municipal crea un comité de emergencia formado por el alcalde de Cangas, Xosé Manuel Pazos (ACE) concejala de Personal, Sanidade, Victoria Portas (ACE) portavoces municipales, presidente del Comité y Funcionarios, jefe de la Policía Local, Aberto Agulla y presidente de Protección Civil Cangas, Cesáreo Coya. La primera reunión será hoy a las 11.00 horas.

En Moaña, la Policía Local asegura que el cierre de establecimientos y comercios transcurrió con mucha normalidad aunque sí hubo algunos casos de picaresca de bares abiertos que no solo abastecían sino que dejaban permanecer a clientes. Pero fueron requeridos para cumplir la normativa sin mayor problema. La psicosis contra los madrileños por el contagio del virus llegó también a este municipio en donde una vecina denunció y pidió que se actuara contra dos autocaravanas que estacionaron en Meira y de las que se quejaba que podrían proceder de la capital.

En Bueu, la Policía Local procedió durante la mañana al precinto de un total de once parques infantiles y biosaludables distribuidos por todo el municipio, siguiendo las instrucciones del Concello en una de las últimas medidas adoptadas en la noche del viernes. Aunque las recomendaciones de evitar estos espacios ya estaban en vigor, el gobierno local ha optado por dar un paso más, velando por la correcta aplicación de la norma.

Por lo demás, la jornada se desarrolló con relativa normalidad, y los agentes únicamente tuvieron que intervenir para forzar el cierre de un bar restaurante que se había saltado la prohibición de cierre dictada por el Gobierno. La práctica totalidad de establecimientos, salvo farmacias o aquellos destinados a la venta de productos de alimentación, permanecieron cerrados. En estos últimos se hizo notar la aglomeración de personas, que se concentraron en varios supermercados y en la plaza de abastos, especialmente en la zona de carnicería, con la intención de llenar las despensas.

Asimismo, la Asociación Cultural de Meiro ha confirmado el aplazamiento del Encontro Degustación do Millo Corvo, previsto para los días 17, 18 y 19 de abril. La medida se adopta por "responsabilidad" y ahora se estudiará la posibilidad de celebrarlo más adelante.

La concejala de Servicios Sociales de Moaña, María Ortega, mantuvo en la mañana de ayer una reunión de urgencia en el Concello para establecer medidas de política social ante el estado de alarma por el coronavirus. Asegura que debido a la cancelación de las clases en los centros educativos y el servicio de comedor escolar, han acordado que desde el Concello se van a seguir cubriendo las necesidades alimenticias de las familias con problemas económicos que ya hacían uso de los comedores escolares.

De esta manera el Concello mantendrá un servicio de comida a domicilio para estas personas cuya elaboración se encargará a empresas locales mientras que se está valorando cómo se realizará el reparto, o directamente por las empresas o por voluntarios de Protección Civil El hecho de encargar la elaboración de los menús a empresas locales es también, como asegura la concejala, para colaborar con el sector en Moaña y dar una salida a las empresas que han tenido que cerrar las puertas por esta crisis del coronavirus y que están sufriendo importantes perjuicios económicos.

De igual manera, Ortega señala que se va a implementar desde el lunes un cheque para alimentos para estas familias, como ya hacen en Navidades. Se tratará de un cheque por el mismo importe de diciembre, de 50 euros, aunque se verán las tipologías de las familias, si son numerosas o con personas dependientes.

Ayuda al hogar

Las medidas urgentes de política social también abarcan el servicio de ayuda al hogar en Moaña. La concejala explica que no hay una directriz concreta de la consellería, que en el Concello tienen externalizado el servicio con una empresa y lo que se acordó es garantizar la asistencia a las personas dependientes que vivan solas o sin familiares que les puedan atender. María Ortega asegura que lo único que recibieron de la Xunta fue el viernes, mediante un correo, un protocolo con las medidas de precaución.