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Cerca de 85 vendedores esperan por un hueco en el mercadillo de Moaña, que tiene 80 metros libres

El Concello trabaja para adjudicar el espacio ganado por las jubilaciones de los últimos años

Compradores en un mercadillo de Moaña. // Gonzalo Núñez

Compradores en un mercadillo de Moaña. // Gonzalo Núñez

Las jubilaciones registradas entre vendedores ambulantes del mercadillo de Moaña, desde la última regularización de comerciantes que se realizó en el año 2016, hicieron que en estos momentos el mercadillo cuente con unos 80 metros libres, en los que se podrían instalar entre 8 y 10 nuevos vendedores en función de las solicitudes y necesidades de cada uno. Ante esta situación la concejala de Promoción Económica, Coral Ríos, explica que iniciaron un procedimiento para conceder este espacio disponible.

Son en estos momentos 84 los vendedores ambulantes que tienen solicitado un permiso para poder trabajar en el mercadillo de Moaña, que tiene sus días fuertes los sábados mientras que los miércoles operan solo con vendedores locales.

El Concello concederá el espacio vacío "por riguroso orden de solicitud de los interesados", explica Coral Ríos. Señala que están contactando con los primeros de la lista para comprobar si cumplen con todos los requisitos necesarios como estar al corriente en el pago de las cuotas a la Seguridad Social y no mantener deudas con las administraciones. Las concesiones de espacio se están realizando una a una y pararán en cuanto se completen los 80 metros.

Tras la regularización de los puestos del mercadillo que acometió el bipartito en 2016 operaban en el mercado ambulante moañés 97 puestos. La regularización supuso también una reducción de vendedores y desplazar todo el mercado hacia la Rampa da Ramona, con el objetivo de reducir la presencia de puestos en el paseo de la alameda por el daño que sufrían las baldosas con el estacionamiento de las furgonetas.

El de Moaña es el mercadillo de la comarca que permite trabajar en más jornadas festivas, limitando la prohibición a los sábados que caigan en días muy concretos del calendario como el 25 de diciembre, el 1 de enero o el fin de semana de las Festas do Carme, en julio, pues la alameda está tomada en esas fechas por las atracciones que protagonizan una de las mayores celebraciones de cada verano en la villa.

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