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Faro de Vigo

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El balance anual del único parque nacional de Galicia

Las Illas Atlánticas superan las 472.200 visitas en 2019, el año de los nuevos topes en Cíes y Ons

La entrada en vigor del Plan Rector reduce la afluencia en casi 18.000 personas - Los dos archipiélagos agotaron plazas en agosto - Medio Ambiente asegura que visitas y un modelo de turismo sostenible "van por el buen camino"

Una de las fotos de Ons, de Pilar da Cruz, premiadas en el Maratón Fotográfico M-Starlight. // Pilar da Cruz

El Parque Nacional Illas Atlánticas se promociona estos días en la Feria Internacional de Turismo de Madrid (Fitur), uno de los eventos más importantes del sector. El atractivo turístico del único parque nacional gallego atrajo durante el año 2019 a un total de 472.274 personas, que visitaron alguno de los cuatro archipiélagos que lo integran: Cíes, Ons, Sálvora y Cortegada. Los dos primeros son los que concentran la mayoría de visitas, más de 296.000 en el caso de Cíes y casi 151.000 en el caso de Ons. En Sálvora fueron casi 14.900 y en Cortegada 10.477. El año recién acabado marca un antes y un después en la historia del parque nacional puesto que, con casi 20 años de retraso, entró en vigor un discutido Plan Rector de Usos y Gestión (PRUG). Un documento que por primera vez fija un tope diario de entradas en Ons y reduce los límites autorizados en Cíes, con 400 permisos menos desde el 15 de mayo al 15 de septiembre.

La aprobación de estos nuevos límites se traduce en una sensible reducción del número de visitas con respecto al año 2018, cuando se rozaron las 490.000. Aún así, la cifra de 2019 es muy superior a la de 2017, cuando se contabilizaron 440.661 visitantes en el conjunto de las Illas Atlánticas. Desde Medio Ambiente valoran de manera muy positiva estas cifras, que "demuestran que tanto la afluencia a los archipiélagos como su compatibilización con el turismo sostenible van por el buen camino".

El PRUG fija para Cíes un límite de visitas de 2.600 personas, que se reparten entre 1.800 autorizaciones generales, 200 para centros educativos o grupos y 600 para el camping, lo que significa una reducción de 200 plazas en el cupo general y otras 200 en el de campistas. El número total de accesos al archipiélago durante 2019 fue de 296.205 y el pico se registró en agosto, con más de 90.206 personas. En julio se rozaron los 81.000 visitantes , en junio los 42.400 y en septiembre los 37.200.

En el caso de Ons la entrada en vigor del PRUG también significó un reajuste en la afluencia y el verano estuvo marcado por las protestas vecinales, que reclamaban un acceso libre para los isleños y su entorno. El tope es de 1.800 plazas, con 1.300 para el cupo general, 300 para el camping y 200 para grupos. En 2017 la isla bueuesa recibió 102.178 visitantes, una cifra que en 2018 se disparó hasta casi 160.500 personas y que el año pasado descendió a 150.684. El mes con más visitas fue agosto, con 64.855, y se agotó el cupo máximo prácticamente todos los días. Le siguieron julio (43.412) y septiembre (16.900).

La movilización vecinal y la amenaza de retirar el apoyo a la declaración de Patrimonio Mundial por parte de la Unesco motivó una "cumbre" en el Concello de Bueu a finales del mes de septiembre, en el que se acordó un nuevo sistema de accesos para los isleños que está pendiente de presentarse.

Uno de los objetivos del plan rector es desestacionalizar la afluencia a las Illas Atlánticas y los datos parecen corroborar un aumento en meses de temporada baja. Así, en diciembre se registraron más de 1.600 entradas frente a la 270 de hace dos años y en enero fueron casi 800 visitantes frente a los 490 de 2018 o los 317 de 2017. No obstante se detectan fluctuaciones en otros meses, algo que desde las empresas que operan en el parque nacional atribuyen a los cambios entre temporada alta y baja. Con la aprobación del PRUG el inicio de la época fuerte se adelanta, pasando del 1 de junio al 16 de mayo. Esto significa que la afluencia en este mes asciende significativamente en el conjunto del parque, pasando de 14.000 y 18.000 visitas en 2017 y 2018 a casi 26.500 en 2019. Pero esa temporada alta también acaba antes: el 15 de septiembre en lugar del 30 de septiembre. Con el cambio de temporada se reduce el número de autorizaciones diarias, que pasa a 450 por archipiélago. Esto conlleva un significativo descenso en el cómputo de ese mes, que pasa de superar los 70.000 visitantes en 2017 y 2018 a poco más de 56.000 en 2019.

Esta fue precisamente una de las quejas que formularon en su día los operadores turísticos, que argumentan que el mes de septiembre cada vez tiene mayor atractivo para el turismo o que se dejan fuera fechas importantes, como el puente de mayo o el del 12 de octubre, con un cupo exiguo, de solo 450 visitas.

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