El armador del "Nodales", un bateeiro con base en Bueu, difícilmente olvidará la Nochebuena de 2019. El barco estaba amarrado en el puerto y, por razones aún por determinar, comenzó a hundirse durante la noche y cuando saltó la primera voz de alarma ya no se pudo evitar que acabase en el fondo. Afortunadamente no hay que lamentar heridos. La maniobra para reflotarlo está previsto que se acometa desde primera hora de mañana jueves. Será necesaria la intervención de dos grúas que desde tierra izarán el buque y a continuación se procederá a achicar el agua.

El "Nodales" es un barco de hierro que forma parte de la Sociedad Cooperativa Mejillonera de Bueu (Socomebu). Todavía es pronto para fijar la causa del accidente, aunque entre los bateeiros de la localidad se apunta como hipótesis más plausible a que una defensa del barco se quedase enganchado a una escalera del muelle. Se trata de un neumático que, a falta de confirmación, se habría quedado prendido a un trozo de metal lo que habría provocado la entrada de agua en el barco. Eso habría supuesto que este acabase escorando y hundido.

El bateeiro Nodales, hundido en el puerto de Bueu // DAVID GARCÍA

A primera hora de esta misma mañana el armador del barco regresaba al puerto de Bueu para intentar poner en marcha el operativo para reflotarlo, en el que participarán el Grupo Roslev, Gardacostas de Galicia y Grúas Rubio. Hasta Bueu se desplazó el subdirector xeral del Servizo de Gardacostas de Galicia, Lino Sexto, que supervisó las maniobras para evitar que el combustible se extienda. Además de la colocación de barreras anticontaminación la tripulación del barco "Irmáns García Nodal" procedió a lanzar al agua planchas de absorbentes, que "chupan" el combustible.

El "Nodales" estaba amarrado y pegado al muro del puerto de Bueu y a su costado de estribor tenía varios barcos abarloados. La alarma saltó sobre la medianoche, cuando una persona que pasaba por la zona vio que el balandro se estaba yendo al fondo. Avisó al patrón mayor de la localidad, que a su vez dio aviso a los bateeiros. Los barcos que estaban abarloados se trasladaron a otro lugar y no se pudo evitar que el "Nodales" acabase en el fondo, a una profundidad de aproximadamente entre seis y siete metros.

Hasta el lugar se desplazó la Policía Local, Guardia Civil, así como bateeiros y vecinos. Alrededor de las dos de la madrugada llegaron a la zona la patrullera "Corvo Mariño" de la Guardia Civil y una lancha de Salvamento Marítimo, con base en Marín. Procedieron a extender una barrera anticontaminación para evitar que la mancha de gasóleo se extendiese por el puerto y que saliese a la ría. Se calcula que en el interior de los tanques podría haber entre 2.000 y 2.500 litros de combustible.

Durante esta mañana está previsto que, a la luz del día, se valore la mejor opción para intentar reflotar el barco. Varios de los bateeiros que estaban en la zona brindaron su colaboración y ayuda al armador del "Nodales" para izar el balandro y poder trasladarlo a la cercana explanada de varada.