El pleno moañés de este viernes todavía colea. En esta sesión el bipartito (BNG y PSOE) junto con XM aprobaron desobedecer la orden del Gobierno central que obligaba al Concello a unificar sus dos créditos solicitados con el plan de ajuste de 2012, evitando así el pago de 43.805 euros a mayores a los bancos en concepto de intereses. Ayer, tanto socialistas como nacionalistas criticaron la postura del PP local, que intentó no entrar en votación, aunque constase como abstención. Ambos grupos del gobierno consideran que los populares incurrieron en una situación de "cobardía política".

"Pienso que quedaron retratados, porque mientras los otros grupos votamos con responsabilidad a los ediles del PP les movieron intereses personales", indica la alcaldesa, Leticia Santos, ante las posibles repercusiones de los votos.

Santos afea, sobre todo, que el portavoz del PP, José Fervenza, "no se opusiera a que empeorasen las condiciones de unos créditos que él mismo solicitó, en 2012, cuando era alcalde de Moaña".

La portavoz del PSOE, Marta Freire, por su parte, criticó que el principal partido de la oposición "anteponga sus miedos personales a los intereses de los vecinos y de los propios informes de los técnicos municipales". Añade que si no querían entrar en votación "podrían no acudir a la sesión, pero perderían las dietas".

Freire también replica a Sonia Riveiro, que intervino para defender la postura del PP, que "no se votaba si la medida adoptada por el Gobierno de España era buena o no, porque favorece a la mayor parte de los ayuntamientos de este país. Lo que decidimos el viernes, los que sí nos mojamos, es que en Moaña no hace falta aplicar esa medida necesaria en otras localidades".

En sus argumentaciones, Riveiro alegó que el PP había sido informado este mismo martes de lo que ocurría, sin apenas tiempo para asesorarse de las consecuencias de la postura que adoptasen.

Desde el PSOE alegan que si la medida era lesiva para los intereses moañeses es porque "con el bigobierno al frente pudimos transformar favorablemente la situación económica municipal, reduciendo drásticamente la deuda y el periodo medio de pago a proveedores, por eso no necesitamos de una carencia de dos años en estos créditos, pues disponemos de liquidez".

Añade, Marta Freire, que el PP pecaría de "doble moral" al centrar su crítica en la medida del ejecutivo central "cuando en donde gobiernan son los primeros en suscribirla".

Consecuencias

La alcaldesa espera que la decisión de desobedecer al Gobierno no les implique consecuencias jurídicas, "porque seguimos los informes de nuestro técnicos y el Ministerio de Hacienda no notificó ni informó de forma transparente de este mandato. Tampoco desarrolló ningún decreto que, a juicio de los expertos, nos pueda obligar sin saltarse la autonomía local".