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Los ladrones se llevaron trofeos deportivos de Iago Aspas en el asalto a su casa de Broullón

El botín también constó de ropa, además de joyas y relojes -La alarma se encontraba desconectada y los asaltantes aparcaron en un camino trasero y accedieron desde una finca agrícola

Forzaron una puerta apenas visible desde la carretera general. // Gonzalo Núñez

Forzaron una puerta apenas visible desde la carretera general. // Gonzalo Núñez

"Les dejaron con lo puesto. Limpiaron todo cuanto encontraron de valor, desde joyas y relojes hasta trofeos de su carrera deportiva e incluso ropa", señala una fuente conocedora de los pormenores del asalto a la casa que el futbolista moañés del Celta Iago Aspas tiene en el barrio de Broullón, en la zona rural del municipio. Los ladrones, que los investigadores consideran profesionales en este tipo de aciones, aprovecharon la ausencia de Iago Aspas, su mujer y sus dos hijos, que habían salido a cenar a un local de Moaña, para entrar en el chalet adosado y desvalijar todas las pertenencias de valor que encontraron. El importe económico de las mismas se estima elevado, de un mínimo de 100.000 euros, pero no menos lo es el valor sentimental de los objetos personales que custodiaban en casa y cuyo aprecio no puede cubrir ningún seguro.

Los hechos acontecieron entre las ocho de la tarde y la medianoche, hora a la que la familia regresó a Broullón y se encontró con la escena. En un primer momento el futbolista llamó a la Policía Local, que se desplazó a la zona y rápidamente contactó con la Guardia Civil para que tomase huellas. Los investigadores creen que los movimientos de Iago Aspas y su familia estaban siendo controlados y los malhechores optaron por actuar en su ausencia porque su único objetivo era sustraer joyas y otros objetos de valor sin recurrir a la violencia física. Un proceder que evitó tener que contemplar el asalto y exponerse a otras consecuencias.

Para entrar en la casa, los ladrones no tuvieron que desconectar la alarma, pues ese día no estaba activada, por lo que no se vieron sobresaltados los vecinos en ningún momento. Curiosamente tampoco estaba activada el día del asalto a la vivienda del también jugador Emre Mor -ahora en el Galatasaray- en el mes de marzo, lo que refuerza la hipótesis de que las víctimas del robo estaban siendo vigiladas por la banda de ladrones.

Fuentes de la investigación señalan que los ladrones estacionaron su vehículo en un camino secundario trasero, con firme de hormigón. Accedieron primero a una finca agrícola, en donde ayer eran visibles las huellas de los asaltantes. Después saltaron el muro trasero de la vivienda. Dado el volumen de las pertenencias desvalijadas, debieron cargar el botín en una furgoneta. Todo apunta a que forzaron una puerta lateral ayudándose de una pata de cabra o un objeto similar. La ubicación de la misma hace que los delincuentes no pudiesen ser descubiertos desde la carretera general (PO-313).

La proximidad de otras viviendas -se trata de un chalet adosado- y la cautela con la que actuaron sin ser descubiertos es otro dato que apunta a la profesionalidad de los delincuentes, que podrían formar parte de una banda especializada en este tipo de asaltos a casas de futbolistas y otros deportistas de élite y que actúan de forma itinerante. "No trabajan al despiste, sino que lo planifican bien para que nada falle", señalan fuentes conocedoras de este modus operandi.

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