Este domingo se recuperará en Marín el tradicional día de "San Caralampio" con una celebración que correrá a cargo del grupo de cantos de taberna "Os Saljariteiros". Este grupo acogió con entusiasmo el recuperar el festejo tras una década perdido, desde la desaparición del "Xaranga-llo Manga-llo", que era la comparsa que lo organizaba.

"San Caralampio" se instauró en Marín como reflejo de la misma fiesta que tiene lugar en la villa coruñesa de Melide, de donde era originario Jesús Novo (q.e.d.) quien trasladó la idea a Marín habiéndose llegado en alguna ocasión a hermanar festivamente ambas localidades por esta causa.

El "San Caralampio" es un personaje singular que ostenta el título de "Patrón de los Chiquiteros", santo que tenía su "capilla" en la recientemente desaparecida taberna "La Navarra". Los componentes del "Xaranga-llo Manga-llo" salían cada primer domingo de septiembre con su imagen recorriendo las tabernas interpretando la canción-himno de la fiesta además de alguna que otra pieza compuesta para la ocasión.

El próximo domingo serán "Os Saljariteiros" los que saquen al santo de paseo con el mismo fin para terminar sobre la una de la tarde en la Alameda Rosalía de Castro donde se montará una "taberna" con invitación a los asistentes a brindar por la fiesta.

En el transcurso del acto estarán presentes miembros de la antigua y famosa comparsa escenificándose de algún modo el traspaso de la organización del San Caralampio de ahora en adelante al grupo de cantos de taberna.

Los asistentes mayores de edad podrán degustar un "chiquito simbólico" de buen vino aportado para la fiesta por "Distribuciones Manolo", de Seixo, y habrá también la clásica "tapa" para acompañarlo, todo ello gratuitamente hasta agotarse las existencias.

"Os Saljariteiros" cuentan para la celebración de la fiesta con el apoyo del Concello, de la empresa "Dibay Eventos" y de diversos colaboradores y el deseo del grupo es consolidar la fiesta en próximos años. Esta fiesta del chiquiteo contaba, hasta su desaparición, con gran número de adeptos que recorrían durante la mañana las tabernas más típicas del casco urbano marinense.