El actual proyecto de puesta en valor del poblado castreño de Montealegre es posible gracias a que la movilización vecinal consiguió salvar las dos áreas que se verían afectadas por la ampliación del Corredor. Con las obras ya a la altura de este monte de Domaio, y después de que las excavaciones sacasen a la luz más de 20.000 piezas de valor histórico y estructuras como un enlosado de entrada, un grupo de vecinos de toda la comarca e incluso de fuera comenzaron a movilizarse. En noviembre de 2016 pusieron en marcha una campaña de recogida de firmas y una primera protesta, accediendo a la zona, en la que participaron unas decenas de personas. En enero ya se movilizaban medio millar de personas por Domaio. El asunto llegó a los plenos de los ayuntamientos y todos los grupos políticos pedían ya que se salvase el castro. La Xunta, tras meses de estudio, logró ampliar desde dentro el túnel y evitar los daños. La compleja operación implicó más de siete meses de cierre del Corredor.