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La excavación de Montealegre consolidará cuatro cabañas documentadas en 1925

-La inversión de la Xunta prevé actuar en las zonas excavadas hace un siglo, en 2004 y en 2016 -Los trabajos de campo durarán cuatro meses -Las estructuras más dañadas se taparán

Las estructuras están tapadas al acometerse, en los últimos días, una tala en la zona. // Santos Álvarez

El inicio de la licitación para excavar, restaurar y consolidar el castro de Montealegre supuso una gran noticia para todos los que se movilizaron para salvar este yacimiento. La inversión de 321.170 euros comprometida por la Consellería de Cultura e Turismo permitirá consolidar y hacer visitable, incluso con reconstrucciones en algunas estructuras, a todos los elementos documentados tanto en las excavaciones ejecutadas para la construcción inicial del Corredor en el año 2004, como en la campaña 2016/2017 acometida como paso previo a la conversión de esta carretera en una autovía. Pero además se reexcavará y sacarán a la luz todas las estructuras documentadas en las intervenciones de 1925/1926 en el marco de unas excavaciones dirigidas por Antón Losada Diéguez. Esto hace que se vaya a actuar en la totalidad de los terrenos de titularidad pública que ya fueron expropiados -10.651 metros cuadrados- pero también en una parte de terrenos privados, justo en la zona estudiada hace casi un siglo.

Los trabajos arrancarán con la roza y retirada de vegetación con seguimiento arqueológico para evitar daños en los elementos con valor histórico. Se realizará un levantamiento taquimétrico de la totalidad del yacimiento. En lo que respecta a la reexcavación de las estructuras documentadas en los años 20, se decidirá, una vez sacadas a la luz, si lo más correcto es su consolidación y restauración o su tapado nuevamente. En tres zonas de unos 420 metros cuadrados en su totalidad se sacarán a la luz hasta cuatro cabañas. Tras la adjudicación todo el trabajo se prolongará ocho meses, de los que cuatro meses serán íntegros para excavaciones sobre el terreno.

Las que se consolidarán seguro son las estructuras -muros, pavimentos o cabañas- sacadas a la luz en las excavaciones más recientes, acometidas en dos zonas sobre 592 metros cuadrados, o durante la intervención de 2004 en la que apenas se actuó sobre 94 metros cuadrados. Solo en los últimos trabajos el equipo arqueológico sacó a la luz cinco estructuras de habitación.

Cerca de la vía de acceso, en la zona oeste, los expertos entienden que las primeras estructuras acogían dentro de sus muros espacios de taller y de almacenamiento. En la parte más alta es claramente identificable un hogar con un pequeño vestíbulo en el que se conservan restos de una zona de combustión con varias piedras, que se pudo haber utilizado para cocinar o para otras tareas.

La intervención en el área este, por su parte, desveló los restos de al menos una estructura de piedra, así como un enorme conchero colectivo, en donde los restos de moluscos denotaban la tremenda importancia de éstos en la dieta de la época. Las conchas de moluscos permitieron conservar restos orgánicos de las especies de animales que comían, entre las que destaca un asta de ciervo con 2.000 años de antigüedad.

La consolidación de las estructuras estará precedida de un dibujo arqueológico de los elementos originales y de las partes restituidas. En las laderas oeste y este se actuará también tapando aquellas estructuras con un grado de conservación deficiente o que puedan verse alteradas por la erosión o la fuerte pendiente. Incluso se valorará una hidrosiembra en los puntos de mayor inclinación para evitar escorrentías que puedan alterar los restos.

En lo que respecta al estudio de los petroglifos existentes en el entorno, se limpiarán las rocas que los contengan. Se calcarán sus dibujos para su estudio. Serán sometidos a un reportaje fotográfico y a su reproducción en 3D y se geolocalizarán la totalidad de las rocas con grabados.

La inversión de la Xunta incluye la realización de fotografías aéreas del yacimiento y la toma de muestras para la realización de analíticas que permitan datar el poblado castreño mediante el análisis del carbono-14. En materia de accesos se instalarán dos portales de entrada para peatones, que no permitan llegar con vehículos. Se acondicionará el camino con plantación de árboles autóctonos. Las bajadas se atenuarán gracias a rampas de escasa pendiente y se instalarán más de 40 metros lineales de vallas en las zonas de riesgo de caídas.

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