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Oxford rechaza examinar de inglés a un alumno ciego de Cangas que inicia una queja

Iván Novegil asegura que la aplicación web de esta Universidad no está adaptada a su discapacidad visual -Tuvo que realizar la prueba de Cambridge -Su caso se investiga

Iván Novegil, en el examen de selectividad el día 12 en el centro de la ONCE en Pontevedra. // FdV

Iván Novegil, en el examen de selectividad el día 12 en el centro de la ONCE en Pontevedra. // FdV

El alumno cangués Iván Novegil, que ha obtenido uno de los mejores expedientes académicos del Bachillerato en este curso con una media de 9,14 de nota, con el doble mérito de que es ciego, se ha encontrado con que la prestigiosa Universidad de Oxford le ha negado la posibilidad de realizar el examen de acreditación de nivel de inglés, denominado Oxford Test of English (OTE), que hace poco acoge un colegio de Cangas como centro acreditado, por falta de aplicación adaptada en el ordenador para su discapacidad visual. En su blog, que Iván Novegil encabeza, "sobre lo que se me ocurra y me acuerde publicar", este joven estudiante de 17 años, que quiere realizar la carrera de Periodismo, cuenta su mala experiencia con este examen y cómo inició una queja ante la Oficina de Atención a la Discapacidad, que le acaba de confirmar que ya se puso en contacto con Oxford University Press para obtener informe de este caso. Finalmente, él realizó el examen de Cambridge, mediante un ordenador con software apropiado y hojas en braille, y a través del centro examinador de la Escuela Rosalía de Castro de Vigo,

Iván Novegil cuenta en su blog que "cuando ves a alguien que se queja de RENFE, de Vueling o de cualquier otra compañía que discrimina a las personas con discapacidad, quizá no te imaginas que tú mismo estés haciendo lo propio con otra un tiempo después porque te niegan el acceso a un servicio que están obligados por ley a que sea accesible. Pero sí, a veces toca, y es lo que vengo a hacer yo con una empresa adscrita a una prestigiosa universidad británica, con sede en Great Clarendon Street, Oxford OX2 6DP, United Kingdom, llamada Oxford University Press, que incluso tiene una filial en el Parque Empresarial de San Fernando de Henares, en España".

Señala que el colegio de Cangas con el que siempre estuvo relacionado, se convirtió en acreditado para realizar esta prueba de inglés de Oxford "que se presentaron como un servico innovador con incontables ventajas respecto a Cambridge, como ser más respetosas con el medio ambiente, ya que las hacen por internet, al contrario que Cambridge que, al parecer la remite transcrita a braille, el sistema de lectoescritura que utilizamos las personas ciegas, o en formato PDF con hojas de respuesta en Word".

Iván asegura que necesitaba este examen de inglés porque para graduarse en la Universidad, debe tener tener un nivel probado de ste idioma asimilable al B1 en el CEFR. Preguntó si el examen era accesible, dice él que más como trámite que otra cosa, porque siendo una aplicación web pensó, "inocentemente" , que no tendría fallos de este tipo. Al explorar por encima, sí confirmó los problemas, pero pensó que tendrían otra alternativa "para cosas como elementos para arrastrar y soltar inaccesibles". A finales de octubre recibió la respuesta del colegio, de parte de Oxford, de que la aplicación no estaba adaptada "pese a que estaban trabajando para ofrecer el servicio al mayor número de personas con discapacidad, aún no habían llegado a la mía". Se refiere a cuestiones técnicas como la no utilización de controles HTML nativos (por ejemplo, que utilicen elementos cliqueables en lugar de botones de opción al uso en preguntas de opción múltiple) y la no implantación de una alternativa operable mediante teclado para las acciones de arrastrar y soltar.

Iván se puso en contacto directamente con Oxford para que le confirmaran si realmente la aplicación no estaba adaptada a su discapacidad. La respuesta desde el Centro de Gestión de Clientes de Oxford University Press España fue lamentar que no podían facilitarle una solución para realizar el OTE, que el examen e Cambridge sí pude solicitarse en braille y que contara con la ONCE.

"La realidad supera la ficción", dice el estudiante que denuncia que esta situación supone para las personas con discapacidad "una menor oferta de exámenes de acreditación del niuvel de inglés, extrapolable a muchos otros tipos de bienes y servicios que aún hoy en día nos discriminan".

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