La naviera Nabia -nombre comercial de Illa de Ons, que dirige María Jesús Acuña y que opera en el transporte marítimo regular de pasajeros en la ría de Vigo, en la ruta entre Moaña y Vigo, presentó su renuncia a la puesta en servicio del barco entre Cangas y Vigo. La Dirección Xeral de Mobilidade le había autorizado el servicio a finales de noviembre pasado, respondiendo a la solicitud que Nabia presentó en septiembre, con un plazo de tres meses para su puesta en marcha. La naviera ya había trabajado entre los años 2009 y 2011 en la ruta de Cangas, compitiendo con Mar de Ons y su filial RG. María Jesús Acuña afirma en su escrito dirigido a Mobilidade que "debo comunicar que lamentablemente, ao noso pesar e por causas totalmente alleas a vontade da nosa empresa, non nos é posible a posa en marcha do servizo autorizado no prazo estipulado". La naviera debía comenzar el transporte marítimo entre Cangas y Vigo a principios de marzo.

La empresaria considera que, como ya dijo en el escrito en el que solicitaba un aplazamiento del inicio de la actividad, que para Nabia comenzar el servicio en las condiciones marcadas desde la administración competente, Portos de Galicia, "sería abocarnos ao fracaso e un claro agravio comparativo fronte aos outros operadores". Entre las razones que esgrime la naviera de María Jesús Acuña para renunciar a competir en la línea Cangas-Vigo es la de la falta de accesibilidad en el punto de atraque establecido en la autorización de Portos de Galicia (en la escalera del muelle), que es totalmente inaceptable por la falta de seguridad para los usuarios. Recuerda la empresaria que esta circunstancia ya fue recurrida, pero que a día de hoy, y ya transcurridos todos los plazos aceptables, la empresa sigue sin una solución. También señala que el desconocimiento del punto de venta y comercialización del servicio es otro de los motivos para renunciar ahora. La empresa lo considera inaceptable y manifiesta que "se non sabemos onde vender os billetes e onde poderán embarcar os usuarios, cómo se pode pretender exixirnos que iniciemos el servicio".

La naviera Illa de Ons está convencida de que hubo una campaña de presión y descalificación que hizo que desde Portos de Galicia no se asumieran responsabilidades y no se pusieran los medios que para que Nabia pudiera operar en igualdad de condiciones de mercado. "Descoñecemos se hai algún interese en manter a exclusividade que existe na actualidade, pero o que está claro e que se nos perxudicou de maneira fehaciente ao non responder en tempo e forma a todas as nosas demandas, demandas del todo lícitas. No obstante, seguimos mantendo o noso interese en realizar o servicio neste traxecto co cal, en canto as condicións de operativa autorizadas permitan desarrollar a actividade nas condicións axeitadas, voltaremos a solicitar dito servicio".

En diciembre del pasado año, la naviera Illa de Ons recibió el plácet de la Xunta para competir en la línea de transporte marítimo Vigo-Cangas. La propuesta realizada por la empresa incluía la realización de viajes regulares entre octubre y marzo, de lunes a viernes, entre las 07.00 y las 22.30 horas. Entre los meses de abril a septiembre también contemplaba servicios los sábados y domingos, desde las 08.00 horas hasta las 22.00 horas, con barcos cada hora y regresos desde las 08.30 ay 22.30, también cada hora. Las embarcaciones que ponía a disposición eran los barcos Pirata Cíes, Canexol, Ons y Onza. La intención de la naviera era entrar en el transporte metropolitano. La tarifa que incluía su propuesta eran billetes a 2,20 euros, niños gratis de 0 a 5 años y de 1,40 los paquetes. La autorización de esta nueva línea a la empresaria María Jesús Acuña coincidía en e el tiempo con la concesión, por parte de Portos de Galicia, a su empresa Nabia, para la explotación de la cafetería de la estación de ría en Cangas. Acuña había justificado su regreso al transporte de ría Cangas-Vigo "para dar más servicios a los usuarios y para ofrecer trabajo también a su plantilla de trabajadores durante todo el año y no solo en la temporada de verano. Portos de Galicia justificó su falta de respuesta a que un requerimiento de información a la empresa para poder continuar con la tramitación de la autorización y que la empresa no había contestado. Entre la documentación solicitada aludía la inscripción en el Registro de Empresas Operadoras do Transporte Marítimo y certificado de cumplimento de las obligaciones fiscales, laborales y sociales.