Las tres comunidades de montes de Moaña, el Concello y todos los colegios de Primaria del municipio colaboraron ayer para celebrar el Día da Árbore con una mañana de convivencia muy especial que permitió a 250 alumnos de 2º de Primaria crear de la nada una futura carballeira en el monte de Domaio. Plantaron, en la zona de Chan do Porco, hasta 158 carballos que darán una nueva vida a esta superficie forestal.

Sobre las 10.30 horas llegaron los alumnos de los siete colegios, en cinco autobuses, a la parte alta de Domaio. El presidente de la Comunidade de Montes de Domaio, Juan Santos, los recibió con un discurso sobre la importancia del monte comunal. Un agente forestal también incidió en la necesidad de cuidar el monte autóctono y la alcaldesa, Leticia Santos, hizo que los pequeños participasen en un juramento a través del que se comprometieron a cuidar y respetar el monte durante el resto de sus vidas. Los escolares se mostraron emocionados al descubrir que de mayores podrán visitar la carballeira a la que le dieron vida ayer.

Con la colaboración de los brigadistas de las tres comunidades, los niños se dividieron en parejas y plantaron los carballos en cada agujero que habían preparado las brigadas los días anteriores. Además de plantar los árboles autóctonos, llenaron los agujeros de tierra y se encargaron de pisarla.

Uno de los momentos más emocionantes de la mañana fue cuando el edil de Ensino, Aldán Santamarina, narró a los niños la leyenda de la Poza da Moura y su trágica historia de amor. Después bajaron por colegios a la propia poza en donde inmortalizaron la mañana de convivencia con fotos de grupo.

Tras una merienda conjunta en la única jornada del año que junta a todos los colegios, los pequeños disfrutaron de los cuentos narrados por Anxo Moure, que se centraron en historias conectadas con la naturaleza y en la importancia de acabar con los incendios forestales. Las historias sirvieron también para conocer la geografía gallega y los nombres de especies de árboles. Los niños se vieron sorprendidos también por el hecho de que el propio contador de historias llegase a Chan do Porco en bicicleta desde el muelle de pasajeros de Moaña. La jornada de comunión con la naturaleza sirvió para que los escolares aprendiesen la importancia del bosque autóctono.

La de ayer fue la cuarta celebración del "Día da Árbore" desde que el Concello y las comunidades de Montes empezaron a organizar estas plantaciones de especies autóctonas con los alumnos. Cada año una comunidad es la anfitriona. Domaio lo fue ayer por segunda vez.