Cangas Decide justifica su abstención en el pleno del viernes, cuando se debatió la moción socialista para elaborar un catálogo de inmuebles en estado de abandono y exigir al Arzobispado de Santiago la demolición del inmueble de la casa rectoral, en estado de de ruina. Asegura que la prohibición de votar por puntos obligó a su concejal, José Luis Gestido, a la abstención. "Claro que estamos a favor de que se elabore un catálogo de inmuebles en estado de abandono y ruinosos, además muy a favor de la seguridad de todos los inmuebles públicos, pero lo que no podemos es exigir la demolición de un edificación, por algún interés particular, o simplemente porque su titular sea el Arzobispado de Santiago. Debemos solicitar su cumplimiento, incluso exigirlo, pero para todos los inmuebles, públicos y no públicos". Cangas Decide asegura que los inmuebles no públicos deberían ser los primeros en cumplir y hace mención a la falta de seguridad de los transeúntes en las aceras, que califica de tercermundistas e incluso velar por las instalaciones que pone la hostelería en las terrazas.

Respecto a la situación de la casa rectoral de Cangas, ubicada en la céntrica calle Real, fue vaciada hace seis años y permanece en pie solo la fachada, que está apuntalada desde abril de 2010. La estructura presenta problemas cada vez más inquietantes. El inmueble fue declarado en ruina en el año 2010. Entre los acuerdos de ese año Iglesia y Concello de Cangas se dejaba constancia que la primera debía recuperar totalmente la fachada e, incluso, restaurar por completo el inmueble, algo que no sucedió en todo este tiempo.