"Hai persoas para as que todas as homenaxes e recoñecementos quedan escasos. Checho é unha desas persoas. ¡Moitos favores fixo e moitas fames quitou na illa!". Así recordaban ayer algunas reconocidas voces del mar de Bueu a José Vidal Patiño "Checho". El que fuera alcalde pedáneo de la isla y propietario del afamado restaurante "Casa Checho" fue despedido ayer en un multitudinario funeral y entierro, al que acudieron cientos de vecinos de Bueu y de la isla de Ons, donde nació hace 88 años.

La comitiva fúnebre salió pasadas las cuatro y media de la tarde del tanatorio de Bueu y a su llegada a la iglesia parroquial San Martiño de Bueu ya había numerosos vecinos aguardando su llegada. Fueron los nietos y familiares allegados los encargados de portar a hombros el féretro con los restos mortales de Checho hasta el interior de la iglesia y de volver a sacarlo para su posterior entierro en el cementerio municipal buenense.

Checho y la que fuera su esposa, Elvira Goberna, regentaron durante décadas el restaurante Casa Checho, que inicialmente había sido una taberna regentada por su suegro. A lo largo de los años el establecimiento se convirtió en todo un referente y emblema de la gastronomía tradicional marinera, en especial su caldeirada de pulpo. Una fama bien merecida, aderezada con unas vistas espectaculares hacia la ría y la costa litoral que durante años cautivaron a políticos, empresarios, visitantes anónimos y hasta a reyes como Juan Carlos I o Felipe VI. Defensor de los derechos históricos de los isleños, como que se le reconociese la propiedad de sus viviendas, ni cuando la salud le empezó a fallar dejo de acudir a la isla de Ons que le vio nacer.