La Comunidade de Montes de Meira sigue sin poder retirar y vender la madera de las 42 hectáreas de monte que se quemaron en el incendio que sufrió la parroquia a finales de marzo. Aunque parecía que la situación se iba a arreglar la Consellería de Medio Rural, con la que los comuneros tienen conveniado el monte, sigue sin permitir la retirada de la madera a la espera de una subasta pública que se realizará en diciembre. Los comuneros aseguran que el precio actual de esa madera es muy bajo y que en diciembre no será apetecible para ningún maderero. Están convencidos de que la subasta quedará desierta y la madera permanecerá en el monte un año entero más. Temen, sobre todo, por la proliferación de plagas que acaben por afectar al resto de masa forestal de la parroquia.

Habían solicitado un permiso para esta retirada y venta de la madera en junio pero finalmente no lo lograron. Hace apenas 15 días los comuneros remitieron otro escrito a Medio Rural incidiendo en los problemas que puede acarrear para el monte la actual situación y argumentando que, al tratarse de un lote de madera cuyo precio será menor a los 18.000 euros, podrían adjudicarlo a la mejor oferta, invitando a tres empresas, siempre que se trate, como en este caso, de una medida de emergencia para evitar plagas en el monte. Piden esa autorización o, por lo menos, que sea Medio Rural el que proceda directamente a la retirada y venta.

Cabras

Por otro lado, los comuneros siguen dando pasos en su plan de criar cabras en el monte para mejorar su mantenimiento y diversificar los ingresos que obtienen por su explotación.

En breve se espera que entre a exposición pública, durante 20 días hábiles, el proyecto de construcción de una nave de 34x24 metros que servirá como refugio del centenar de cabezas con el que esperan iniciar su plan en 2016. La estructura se ubicará en la zona de Casa dos Parentes.

A la vez, se tramitarán los correspondientes permisos de Medio Rural, Patrimonio y Augas de Galicia. Esperan iniciar las obras a finales de año.