La situación en la que se encuentra la flota cefalopodera gallega año y medio después de su expulsión de los caladeros de Mauritania sigue protagonizando buena parte de la acción parlamentaria del diputado moañés por el BNG Daniel Rodas. Ayer el nacionalista defendió en la cámara gallega una proposición no de ley destinada a resolver la actual situación del sector que, "tras o acordo con Mauritania segue á espera da resposta da conselleira de Mar, Rosa Quintana, sobre o seu compromiso de buscar novos caladoiros".

La proposición fue rechazada por el PP. Rodas critica que todavía no se ofreciese una solución a los afectados. Asegura que a día de hoy "os datos confirman que a xestión da conselleira resulta contraria aos intereses da flota e a situación é estremecedora". Y es que el diputado explica que de los 24 buques gallegos que faenaban en aguas mauritanas 10 ya están desguazados. Cuatro de ellos faenan en Gambia con contratos privados, otros cuatro lo hacen en Angola y dos en las islas Malvinas. Otro barco permanece amarrado en Vigo, uno fue vendido a Irán, otro se está reparando en Marín y el último en Guinea, país del que será expulsado el día 30 de marzo.

Rodas indica que también se incluyen e el segundo pabellón de Gran Canarias las embarcaciones del servicio de Guardacostas de Galicia. Añade que las empresas armadoras de estos buques "pagan os seus impostos nos portos de Moaña, Cangas, Marín e Vigo e ademais o persoal, combustible, auga e víveres se cargan nestes portos, revertendo económicamente esta actividade na zona".