La concesionaría también deberá obtener otros dos informes favorables, que aún están pendientes de concesión. Uno es del departamento Augas de Galicia, para garantizar el suministro de agua potable a las instalaciones, y el otro es de la Dirección Xeral de Patrimonio debido a la presencia en la zona de unos petroglifos. El problema es que estos restos están aún sin estudiar y el Concello de Bueu ni siquiera tenía constancia oficial de su existencia. Fue precisamente a raíz de la comunicación de la empresa cuando los catalogó dentro del Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM). El proyecto prevé una inversión cercana al medio millón de euros para acondicionar un camping de segunda categoría en una superficie de más de 8.700 metros cuadrados.