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Los bateeiros mantienen una guerra de precios que amenaza con prolongarse

La situación se mantiene desde agosto y hay diferencias de hasta 20 céntimos en el producto de mayor calidad

Bateeiros de Bueu, descargando mejillón en el puerto de la localidad.  // Gonzalo Núñez

Bateeiros de Bueu, descargando mejillón en el puerto de la localidad. // Gonzalo Núñez

David garcía - O Morrazo

El sector mejillonero es sin lugar a dudas uno de los de mayor peso en la economía gallega y de los que genera mayor empleo. Pero es también de los más desunidos y convulsos. Un buen ejemplo se está viviendo en la actualidad, con una guerra de precios que se prolonga desde principios del mes de agosto y que organizaciones del sector amenazan con prolongar. "La toxina ahora no es la que está en el mar, es la que está en los precios", ejemplifica un veterano bateeiro de la ría de Pontevedra, que ha tenido que despedir a un empleado "después de quince años".

Esta situación afecta a todas las rías gallegas y la de Pontevedra, con polígonos mejilloneros en Bueu, Aldán y Combarro, es un buen ejemplo. "La gente está desesperada porque ahora mismo no se está vendiendo nada y no hay ingresos", explica un bateeiro asociado a Cons de Udra, una de las asociaciones mayoritarias y que mantiene el precio del mejillón de mayor calidad en 0,90 euros. Se trata de un importe "respetable", pero bastante inferior al que se pagaba hace apenas diez años.

En el otro lado, un bateeiro de Socomebu, entidad integrada en Opmega, y que está comercializando ese mismo tipo de mejillón 20 céntimos más barato, a 0,70 euros. "Nosotros estamos trabajando bien, descargando prácticamente todos los días, y estamos dispuestos a seguir vendiendo más barato que el resto del sector. Si ellos bajan, nosotros volveremos a hacerlo", dice un bateeiro buenense, que augura que esta situación se mantendrá "hasta que todo el sector se siente y se ponga de acuerdo sobre el precio".

Esta situación comenzó en agosto, cuando en pocos días la mayoría de los polígonos de Galicia volvieron a estar abiertos. Algunos, como los de la ría de Pontevedra o los de la bocana de la ría de Vigo, llevaban cerrados desde febrero y marzo por culpa de la toxina diarreica. Para más inri, los de Pontevedra venían de perder la campaña de navidad de 2011 por culpa de un persistente episodio de toxina paralizante. Algunos bateeiros advierten que los beneficios de un descenso tan acusado en los importes sólo reporta beneficios a corto plazo. "Bajar el precio del producto y que te lo compre el mercado es muy fácil. Lo difícil es luego volver a subirlo y que el comprador lo acepte", sentencian.

El Intecmar mantiene controles constantes

La ría de Pontevedra suele ser la más afectada por la toxina y durante algunos días de septiembre todos sus polígonos -dos en Aldán, tres en Bueu y tres en Combarro- estuvieron cerrados por la aparición de la diarreica o DSP. La situación cambió este fin de semana, cuando las analíticas del Instituto Tecnolóxico para o Control do Medio Mariño (Intecmar) permitieron reabrir los dos de Aldán, uno en Bueu y dos en Combarro. Ayer mismo se realizaron nuevos muestreos en los cinco situados en aguas de O Morrazo y los resultados se conocerán hoy.

Difícil predicción

Desde la Consellería do Medio Rural e Mar apuntan que en estos momentos resulta difícil predecir la posible evolución de la toxina. "Polo de agora non hai cambios, aínda que se detectou un aumento do fitoplacton", apuntan, lo que podría implicar un próximo repunte en la toxina.

En estos momentos permanecen abiertas todas las bateas de Aldán y uno de los polígonos de Bueu, el A2 y que está situado entre Agrelo y Portomaior. En esta misma zona hay otro parque que está cerrado, al igual que el situado en Beluso. En lo que respecta a la ría de Vigo, tanto los polígonos ubicados en Cangas como en Moaña, permanecen abiertos.

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