Los Reyes Magos llegaron ayer cargados a Bueu, el único municipio de la comarca en donde parece que se dejaron el oro. Los vecinos de Cangas y Moaña se tendrán que conformar con incienso y mirra, al menos en lo que a la lotería se refiere. Y es que el Sorteo Extraordinario de El Niño que se celebró ayer por la mañana, coincidiendo con el Día de Reyes, no pasó de largo por O Morrazo, como suele ocurrir con este tipo de eventos cuya finalidad es repartir dinero. En Bueu hay al menos una familia que vio como sus problemas económicos se resolvían de golpe y plumazo. Pero todavía no se sabe si el número de agraciados es mayor. Y es que la Administración de Lotería Número 1, situada en la calle Eduardo Vincenti, ha vendido varios décimos con el número 92.225, galardonado con el segundo premio de este sorteo. Los décimos premiados fueron vendidos mediante el sistema de terminal electrónico por lo que hasta el lunes las responsables del despacho no conocerán cuántos clientes han resultado afortunados. La realidad es que cada uno de esos décimos está premiado con 100.000 euros. Visiblemente contenta, hasta el punto de abrir las puertas de la administración pese a ser un día festivo, la responsable del establecimiento, Julia Rodríguez Galup, asegura que "de momento no pasó nadie atribuyéndose el premio". Reconoce que se enteró de la buena noticia cuando empezaron a llamarle desde distintos medios de comunicación.

Se trata de la primera vez que este despacho reparte un premio clásico de estas fechas. Tanto la Lotería de Navidad como la de El Niño le era esquiva a la única administración buenense, que lleva más de 30 años buscando la suerte.

Eso sí, en otro tipo de sorteos ya han repartido siete premios grandes desde el año 2000. El último de ellos alcanzó los 98.277 euros en octubre de 2007. "Llevaba mucho tiempo con las botellas de champán en la nevera. Ya era hora de que repartiésemos otro premio grande. Estoy emocionada como si nos tocase a nosotras", explica Rodríguez mientras brinda con su compañera, Vanesa Entenza, e invitan a champán y turrón a los curiosos que se acercaban a ver qué ocurría en esta vía peatonal.

El 92.224, premiado con un millón de euros a la serie, fue un número muy repartido. Se vendieron décimos en 53 pueblos de toda España, entre ellos en una cafetería de O Grove.