La marea roja se retira de la Ría de Pontevedra y permite reabrir dos de los tres polígonos mejilloneros de Bueu, que junto a los de Aldán y Liméns son los que acumulan más tiempo cerrados en toda la costa de Galicia. La incógnita es saber cuánto durará este respiro y los bateeiros temen que se repita los sucedido a principios de mes. Entonces el Instituto Tecnolóxico para o Control do Medio Mariño (Intecmar) decretó la apertura de uno de los polígonos a última hora del jueves 7 de julio, pero antes de las nueve de la mañana del sábado 9 de julio volvió a decretar su cierre. Así, ayer por la mañana el puerto de Bueu registró una intensa actividad y la gran mayoría de los bateeiros aprovechó para descargar mejillón o para trasladarlo a otras zonas menos afectadas por la toxina DSP o diarreica.

Esta nueva tregua afecta al polígono denominado Bueu B, situado frente a Beluso, y al Bueu A1, que se emplaza en Lapamán y se extiende hacia Marín. El primero de ellos es el que pudo abrir durante unas horas a principios de julio, mientras que el segundo estaba cerrado desde 14 de abril y era, junto al Bueu A1(ubicado en Agrelo-Portomaior), el que más tiempo llevaba en esta situación. El Intecmar analizó el Bueu A1 el miércoles, pero los resultados fueron negativos y ayer tenía previsto realizar un nuevo muestreo para determinar si era posible su reapertura. La comarca de O Morrazo sigue siendo la más afectada por la marea roja porque en estos momentos, además del Bueu A1, en toda Galicia solo permanecen cerradas las bateas de la Ría de Aldán (Cangas A y Cangas B) y dos polígonos mejilloneros de Liméns, desde el 19 y 26 de abril respectivamente.

Algunos bateeiros de Bueu admitían ayer que entre el sector había cierta "psicosis" y por ello muchos empresarios optaron por descargar producto o llevarlo a otros puntos de la costa. "No tenemos nada claro que mañana o pasado vuelvan a cerrarnos", manifiestan. Este temor se ve reforzado por las previsiones meteorológicas para la próxima semana. "Desde el Intecmar no nos dicen nada, pero nosotros creemos que la apertura se debe a que el viento del norte de los últimos días ayudó a limpiar de toxina la ría. Pero ahora se prevé un cambio en los vientos y si vienen de fuera podrían traer de nuevo la toxina", explican mejilloneros de Bueu. Además recuerdan que lo habitual en estas fechas es que los polígonos de Bueu estén cerrados,"solo hay que ir a las hemerotecas y a los archivos", por lo que temen que esta nueva tregua sea muy breve.