El frente marítimo de Bueu registró ayer algunas de las estampas más espectaculares provocadas por el temporal. Y también algunas de sus consecuencias, ya que, a primera hora de la tarde, el fuerte oleaje volvió a romper parte de la balaustrada de piedra del paseo de Pescadoira en las proximidades de la rampa de bajada que se acondicionó en la última remodelación. Para evitar situaciones de peligro, la Policía Local valló la zona, que ya acumula en los últimos años un amplio historial de roturas y socavones. La coincidencia de la pleamar con los momentos álgidos del temporal dejó, asimismo, instantáneas llamativas, con las olas remontando el paseo y la nave de deportes náuticos de Petís, al igual que las pistas de la Banda do Río.

La caída de árboles y vallas de obra y el vuelco de contenedores de residuos fueron otras de las consecuencias de las fuertes rachas de viento y las trombas puntuales de lluvia y granizo que afectaron ayer a Bueu, Cangas y Moaña, aunque ni los Bombeiros do Morrazo ni la Policía Local ni Protección Civil registraron incidencias de gravedad.

En Beluso, a primera hora de la tarde cayó un pino sobre el Camiño da Vela, entre A Roza y Lagos, y los vecinos llamaron a los servicios de emergencias, que retiraron el árbol y reabrieron la circulación. También hubo desprendimientos de ramas de árboles en Herbello, en la parroquia canguesa de Aldán, que retiró Protección Civil, al igual que varios contenedores volcados en distintos puntos.

Emerxencias 112 informó ayer a mediodía del nivel de "alerta roja" por "fenómenos meteorolóxicos adversos" , con mar de fondo del Noroeste y olas de siete a ocho metros. La previsión es que el nivel de alerta se rebaje a naranja desde primeras horas de hoy, aunque el anticiclón no regresará hasta bien entrada la próxima semana.