Coral Polifónica de Bueu, Coral Polifónica de Beluso, Coral Polifónica Marusía, Coro de Cela, Coral Polifónica Acordes y el Coro del Club de Jubilados y Pensionistas Villa de Bueu. Un total de seis agrupaciones corales para una población que apenas llega a los 12.500 habitantes. "La verdad es que somos un pueblo muy cantadeiro, con mucha afición por este estilo", señalan con una sonrisa responsables de estas agrupaciones a la hora para explicar las razones de este fenómeno. Seis son las que existen actualmente, algunas de ellas de creación relativamente reciente, pero esta tradición está muy arraigada en el municipio y en su momento hubo precursoras, como el caso de Agarimos.

Entre las supervivientes la más veterana es la Coral Polifónica de Bueu, fundada a mediados de la década de 1970 y que comenzó a andar oficialmente en el año 1979. Su primer director fue Jesús Moldes Monroy y la batuta la recogió poco después el entonces párroco buenense, Jesús Tenorio Pena. El sacerdote estuvo al frente hasta principios de la década de 1990, cuando tuvo que dejarlo por culpa de una enfermedad y la actividad de la coral se interrumpió. "Llegamos a ser más de 50 miembros y participamos en conciertos muy importantes", recuerda Pablo Pais. La agrupación se reactivó en 1996 y casi de casualidad: "Un día me encontré con algunos antiguos miembros, que iban a ensayar para salir a cantar unos villancicos en Navidad. Luego se fueron uniendo más personas y volvimos a poner en marcha la coral". Ahora la agrupación está dirigida por Rosa Cerviño Loira y cuenta con más de una treintena de integrantes. La coral está plenamente involucrada en la recuperación del patrimonio cultural de Galicia y en su haber destaca la serie de conciertos que ofreció dentro de una iniciativa llamada "Unha viaxe pola historia da música en clave galega", subvencionada en su momento por la Consellería de Cultura. Y ahora están preparando un nuevo proyecto, "De Rosalía a Bernardino Graña: os nosos poetas na música coral".

La Coral Polifónica de Beluso es la siguiente en antigüedad, se constituyó en 1987 y también tiene una treintena de componentes. Su actual director es José Ramón Portela, que recogió el testigo de Óscar García Bastón. "Nos reunimos tres días a la semana para ensayar dos horas. Es una experiencia con la que disfrutamos, intercambiamos impresiones y convivimos", explica Juan Felipe Arias. Sus actos más importantes a lo largo del año son una actuación en Semana Santa y el Festival de Nadal. "Intentamos distinguirnos sobre el resto de corales en el repertorio y nuestros directores, que son muy exigentes, siempre escogen partituras y un estilo que nos diferencien", apunta.

La agrupación más numerosa entre las actuales es la Coral Polifónica Marusía, fundada en 1995 y su director desde entonces es Antonio Davila. Él ya estuvo vinculado a otras formaciones, como un coro del colegio de Beluso, la propia coral de la parroquia o incluso en Queixumes do Hío. Davila estudió música en su juventud junto a Chiño Portela, que recomendó al padre de Davila la opción de enviar al chico al conservatorio. "Él dijo que estaba bien que yo hubiese aprendido una cosa más, pero prefería que me quedase en el negocio familiar", cuenta el director de Marusía. Hoy en día son alrededor de medio centenar de miembros y es una de las corales más viajeras. En septiembre de 2007 estuvieron en Zaragoza, donde actuaron en el Centro Gallego, en la iglesia del Portillo y en la catedral de La Seo. Pero la actuación más "curiosa" que recuerdan fue hace unos años, cuando la familia de un antiguo delegado de España en la ONU, Dositeo Rodríguez, les llamó para cantar la "Salve Marinera" en su funeral. "Habíamos cantado en sus bodas de oro, en Bueu, y le gustó tanto que dejó escrito que quería que actuásemos en su funeral", relata Antonio Davila. La familia insistió tanto que la coral al completo se desplazó en autobús hasta Madrid, con todos los gastos pagados. Actualmente Marusía prepara la edición del que será su tercer disco.

En una época ya más reciente se crearon dos nuevos conjuntos. En el seno de la Asociación Cultural Retrouso se formó en 2004 el Coro de Cela, que está dirigido por Carmen Pereira y reúne a unos 25 integrantes. "En la asociación tenemos escuelas de baile, canto y música tradicional. Hace años decidimos recuperar los Cantos de Nadal, una iniciativa en la que participó gente mayor de la parroquia. Aquello nos sirvió para descubrir que había personas con muy buena voz, a las que le gustaba cantar y nos daba pena que aquello acabase allí", explica Rubén Bastón.

Por ello Retrouso apostó por la creación de un coro y ofrecer así a los vecinos de Cela una actividad nueva y relacionada con la música. "Conseguimos convencer a Carmen Pereira, que ya dirigió varias formaciones, para que dirigiese la agrupación porque trabaja muy bien la técnica coral y las voces", justifica Bastón. Uno de los elementos que diferencia al Coro de Cela del resto está en su repertorio: "Son pocas canciones, pero escogidas con mucho gusto. No se incluyen solo canciones gallegas o de misa, sino temas tradicionales del folclore internacional y que se cantan en inglés, francés..." Para facilitar al coro la comprensión de esos temas "les escribimos la letra de la canción tal como se pronuncia para que puedan cantarla bien y les explicamos lo que significa en la lengua original", cuenta Rubén Bastón.

La otra agrupación constituida recientemente es la Coral Polifónica Acordes, que está integrada por 32 personas y que ensaya dos días a la semana en la capilla de San Xosé. El conjunto se creó en 2006 y hace un año inició una nueva etapa, con la llegada de un nuevo director, Emilio Gulíns. "A la gente de Bueu le gusta cantar y se ilusiona mucho. Para estar en una coral no hace falta nada especial: tener un poco de idea de música, saber entonar y querer cantar", sostiene Armando Canosa. Él, al igual que el resto de los compañeros de las otras corales, apunta que el gran problema es la ausencia de gente joven. "Es muy difícil contar con la juventud, ya sea por estudios o por trabajo, y la media de edad de las corales es bastante alta", apunta.

El de la edad no es un problema para el coro más "joven" del municipio: el del Club de Jubilados y Pensionistas Villa de Bueu. Se constituyó hace algo más de dos años y su creación era una vieja aspiración del presidente del club, José Alfaya. El director es Manuel Torreira, que también se encarga de la Coral Lestonnac de Cangas y el grupo 3x4. Son más de una treintena de jubilados, que en muchos casos compensan su falta de formación previa con un gran entusiasmo y ganas.

Ahora solo resta que a una de las agrupaciones o a la propia Concellería de Cultura de Bueu se le ocurra organizar un festival conjunto en el que participen todas las corales, dejando a un lado algunos problemas del pasado. Como reconocen algunos de los interesados la iniciativa sería un éxito seguro. "Solo hay que ver como está el Centro Social do Mar cuando se organiza cualquier encuentro de corales", dicen.