El Museo Massó recibió un total de 5.171 visitantes entre los meses de junio, julio y agosto a pesar de las altas temperaturas registradas este verano, que dejan la cultura en un segundo lugar con respecto a la oferta playera. El calor estival afectó en las visitas realizadas en julio:“Este año ha pasado algo absolutamente anormal y es que en junio hubo 1.490 visitantes frente a los 1.336 de julio a causa del buen tiempo” comenta la directora del museo, Covadonga López, que añade que “el único día que llovió en verano vinieron 160 personas, cuando hace mal tiempo la gente decide visitar el mercado y otras ofertas culturales”.

Los meses de verano son la mejor época para el museo buenense, ya que los turistas deciden acercarse hasta las instalaciones para conocer un poco más las tradiciones marineras que rodean a la villa. Este año, en el mes de junio y julio predominaron los visitantes de Madrid, A Coruña y Andalucía, aunque también se acercaron gente de Vigo, Bueu y Castilla y León. No obstante, la cultura del mar también atraviesa fronteras, con visitantes de Portugal, América del Sur y Reino Unido.

“Lo que más valoramos desde el museo es el público individual, que decide entrar libremente a las instalaciones y no vienen con una excursión”, explica López. Y, precisamente, en el verano es cuando aumenta este tipo de público, porque “la gente busca ocio”.

Gustos particulares

Tras entrar en el Museo Massó, cada visitante valora de forma diferente el contenido cultural del mismo. A los más entendidos sobre los temas marítimos le gustan “los libros antiguos y las piezas únicas” y a mucha gente “le encanta las maquetas de los barcos”. Los más pequeños “prefieren toda la temática que rodea la caza de la ballena, sobre todo los instrumentos y el vídeo explicativo”, comenta la directora. El museo ofrece la opción de contar con una guía para explicar los componentes de las instalaciones. De este modo, se realiza una visita más amena y didáctica. “Podemos contar con este servicio para grupos a partir de diez personas o incluso para particulares o familias que se agrupan y recomendamos que avisen con unos quince días de antelación si es posible”. “La visita guiada es lo mejor porque hay un argumento y se entiende el mensaje de cada objeto”, indica.

Precisamente por ello, están preparando una audioguía en mp4 en castellano, gallego e inglés, que empezarán a funcionar “a finales de año o en el primer trimestre de 2011”. Además, tras el éxito obtenido con las rutas didácticas en barco por la ría pontevedresa, el museo está animado a “seguir con esta iniciativa, ya que la respuesta del público nos desbordó”. Aunque “lo ideal sería firmar un convenio de colaboración con alguna institución buenense para realizar las rutas con más periodicidad, es una buena forma de promocionar lo nuestro”, concluye la directora.

Buenas expectativas para el invierno

La temporada baja de visitas al Museo Massó se registra en invierno. “Desde noviembre a mayo predomina el visitante que viene en grupo”, explica Covadonga López. Para atraer al público, están desarrollando alguna estrategia para “que venga gente desde Vigo, porque serían visitantes individuales que verían el museo y pasarían el fin de semana en Bueu”. Además, realizan actividades para los más pequeños, que recorren las instalaciones con sus compañero de colegio para comprender un poco mejor la actividad pesquera y conservera. Entre los escolares abundan las excursiones de los pequeños de O Morrazo, que se acercan hasta Bueu para conocer, entre otras cosas, la historia pesquera de la villa.