La desesperación llevó a un matrimonio de Bueu y sus dos hijos, mayores de edad, a trasladarse a vivir a un trastero de un edificio de A Banda do Río. Sobreviven en un hueco reducido, sin servicio de agua, ni cocina ni cuartos de baño, sólo con la ayuda de varios vecinos y asociaciones benéficas. El fallado está dividido en diferentes habitáculos y cuenta con puertas, aunque el tejado es abuhardillado y hay zonas en las que ni siquiera cabe una persona de pie. Esta familia pide que, como mínimo, le dejen "recoger nuestras cosas", que están en el piso donde residían, que se encuentra en el mismo bloque que el desván donde viven actualmente. "Apenas tenemos ropa", comenta uno de los miembros.

Los propios vecinos fueron los que dieron el paso para denunciar públicamente esta situación. De este modo, "todos podemos conocer lo que les pasa y darles un trabajo para que puedan buscar su vida", De hecho, comentan que los cuatro miembros de la familia están "aptos para trabajar, sobre todo los dos hijos que son más jóvenes", manifiesta uno de los miembros de la asociación vecinal de A Banda do Río.

Desahuciados

Esta familia llegó a esta situación extrema hace "cuatro meses aproximadamente", señala un vecino, "cuando el banco les quitó el piso en el que vivían". Desde entonces, "están en el fallado", donde tienen un hueco justo para dormir. "Tenemos que evitar que las cosas se pongan feas porque puede haber una desgracia y ahora mismo podemos evitarlo", indica otro vecino. "Hace muchos años que dejé de ver al padre de la familia, ahora mismo no tienen dinero y la gente prefiere no hablar del tema porque es más fácil cerrar los ojos", apunta.

Por otra parte, el alcalde buenense, Félix Juncal, manifiesta estar "al tanto de la situación" y confirma que "en reiteradas ocasións houbo intervención por parte do Concello". Sin embargo, "non hai unha voluntade clara e non podemos obligar a nadie a facer algo que non queren, nós temos un papel e un compromiso, pero tamén limitacións". La edil de Servizos Sociais, Laura Ogando, explica que "tomamos varias medidas e estamos facendo todo o que nos compete, pero non temos un piso para aloxar á xente nestes casos".