La plana mayor del PP de O Morrazo y de la provincia de Pontevedra se dieron ayer cita en Bueu para arropar al candidato a alcalde. El presidente popular, Alberto Núñez Feijóo, no escatimó esfuerzos en arropar a su apuesta personal para ganar la alcaldía por "mayoría absoluta", José Barreiro. Por eso estaban en la Casa del Mar de Bueu los otros candidatos del PP de O Morrazo: Sotelo, por Cangas, y Fervenza, por Moaña. También acudió al acto la candidata de Marín.

Consciente de que dejar a la actual alcaldesa, Elena Estévez, fuera de la carrera podía tener coste político para el partido, tanto Núñez Feijóo como el presidente provincial del PP, Rafael Louzán repitieron sin descanso que si José Barreiro gana los comicios será por el aval del trabajo de la regidora. Ella, que acudió en compañía de Louzán al acto tras un breve recorrido por Bueu, mantuvo un perfil serio mientras la comitiva entraba en la Casa del Mar al ritmo de la música de campaña y saludaba entusiasta al auditorio lleno.

Feijóo ofreció un discurso duro, con continuas referencias a la oposición. Hizo múltiples alusiones a la política gallega y a la nacional. Criticó el modo en que se gestionó la crisis del fuego, la de las riadas y la del barco en la costa de Viveiro. Mencionó la memoria histórica y dijo que él, que había tenido cargos en los gobiernos español y gallego, hasta ahora no había tenido que ir a visitar a ningún ministro del PP a la cárcel, "outros non poden decir o mesmo. Din que cheiramos, pero entrei aquí e non cheiro a nada". Justificó el cambio de Elena Estévez por José Barreiro por el cambio que hace un año inició el PP y se comprometió a que el PP no gobernaría Bueu si no sacaba más votos que los demás, algo que pidió que hicieran los demás partidos. Se refirió también al candidato del BNG. "Hay aquí un que di que xa gañou as eleccións... un rapaz alto, calvo, paréceme que se llama Félix. Pois está equivocado, non lle vaia pasar como lle pasou a Quintana, que perdeu e di que gañou as eleccións". Pidió a su candidato trabajo para sumar y dijo que ser alcalde de Bueu era un lujo, que era una villa que nada tenía que envidiar a Sanxenxo y que algo se habría hecho mal para no lograr esa pujanza.

Por su parte, Rafael Louzán se acordó del refrán: "Obras son amores y no buenas razones" y sacó el talonario de cheques para comprometerse a asfaltar la avenida de Bueu, siempre que la Xunta otorgue la autorización, ya que es de su competencia. Calificó al gobierno bipartito de la Xunta de "sectario" y le acusó de no financiar obras en ayuntamientos del PP. Por último, dijo que es el aval de la gestión de Elena Estévez el que "nos llevaría a la mayoría absoluta". En referencia a José Barreiro dijo que es un hombre que "viene a trabajar, a servir".

José Barreiro cerró el acto con una intervención pausada, a la vez que sentida. El nerviosismo y las ganas de agradar le llevaron a un largo discurso repleto de añoranzas infantiles y juveniles de un pueblo, el de Bueu, del que se marchó para residir en Pontevedra, cuando se casó.

Discurso del candidato

El candidato espera estar a la altura de las circunstancias y ser capaz de afrontar los compromisos que pide Núñez Feijóo. Calificó el municipio de Bueu como "la perla de O Morrazo". En referencia a las críticas de la oposición de que el PP "cheira", Barreiro replicó que en Bueu, a lo único que huele es a mar. Adelantó que su intención es la de emprender una campaña electoral en positivo: "Non son dos que lles gusta poñer o ventilador, pero voume a defender cando me ataquen. Non son unha persona de perfil baixo". Dejó claro que en su gobierno no habría favoritismos.