Faro de Vigo » Última hora

La nacionalización de YPF: efectos en el ahorrador español

El mayor riesgo para la economía española es la inseguridad jurídica que crea esta medida

Al final se consumaron las amenazas y el gobierno de Argentina nacionalizó YPF. De momento quedan por conocer aspectos muy importantes, por ejemplo, el precio y forma que el gobierno argentino pagará por la filial de Repsol. La petrolera española si ha puesto precio a la participación, 8.000 millones de euros, pero todos los analistas antojan que la cifra y condiciones de pago no serán las adecuadas. Y es que es Argentina la única responsable de este pago que no supondrá una carga adicional impositivamente para España, ya que las ganancias de YPF tributaban en Argentina.

Esto lleva a toda una serie de incógnitas por revelar. La primera es cómo afectará a la empresa española Repsol. A media sesión sus títulos bajaban un 6,8%, siendo el valor que más se negociaba en la bolsa española. El castigo no parece muy importante; la razón, por un lado la bolsa española cotiza en mínimos y por otra, y más importante, el mercado ya descontaba esta decisión y la petrolera acumula este año un descenso del 45%.

Y es que para Repsol supone un duro golpe, especialmente en el área de producción y reservas, ya que suponía casi la mitad para la compañía. En beneficio no tanto, alrededor de un 25%, y es que es la parte de refino y distribución la que más beneficio reporta a Repsol.

La empresa si se enfrenta a un importante hándicap. Tiene que aumentar sus reservas, no sabe con que dinero contará de la expropiación argentina y los mercados financieros no están en su mejor momento para la financiación de grandes operaciones corporativas.

El peligro del contagio
Respecto a su influencia en los precios de la gasolina es mínima. Por razones logísticas y para aminorar precio, el petróleo se distribuye preferencialmente entre los países más cercanos. Eso lleva que en ese aspecto nos influye más la no exportación de Irán por las sanciones de la Unión Europea que la nacionalización de YPF.

El mayor riesgo para la economía española es la inseguridad jurídica que crea esta medida, en un país, en el que los intereses españoles son enormes. Y es que aun no siendo ni la primera nacionalización ni la primera vez que afecta a una empresa de nuestro país si ha supuesto un enorme cambio en tamaño y formas. Por ejemplo, el gobierno de Hugo Chávez se hizo con el Banco de Venezuela, la filial del Santander en ese país, pero ni tenía un peso importante para el banco de Emilio Botín, y el precio fue pactado por ambas partes. Esto no ha sucedido con Repsol-YPF.

Aun así y aunque son muchas las empresas con intereses en Argentina, es Telefónica la que está más en el ojo del huracán, por las propias palabras de Cristina Fernández de Kirchner y por la siempre excusa de operar en un sector estratégico.

Pero desde luego la intervención se traduce en un mayor riesgo para todas las empresas con intereses en Argentina que se notará en su cotización y empeoramiento de los resultados de la inversión en Bolsa en estos valores, pero ninguna tiene un peso en sus resultados tan importante como lo tenía Repsol (si exceptuamos Prosegur) y por tanto el riesgo es limitado. Pero estas incertidumbres que se añadirán a las más importantes de nuestra crisis económica se trasladarán también en mayor o menor medida a fondos de inversión y planes de pensiones que invierten en estas empresas. Dependiendo mucho la evolución de los acontecimientos.

Y es que otra de las cuestiones pendientes es definir cual debe ser la mejor respuesta. Habrá medidas bilaterales pero las más importantes deben ir de la mano de la Unión Europea. También serán medidas limitadas que buscarán combinar contundencia pero que no lleven a una escalada de tensión entre ambos países y regiones.

Lo más posible que se limiten o se renueven en condiciones menos generosas acuerdos comerciales. En este sentido España realiza una importante aportación en capital, pero no en productos, por el contrario nuestro país es el quinto país en exportaciones para Argentina.

Y este es el punto más peligroso para el país austral. Con una inflación del 23% y una divisa, el peso, sobrevalorada, necesita más que nunca de las aportaciones del exterior y esta acción es un suicidio económico en este sentido.
Por todo ello lo normal es que una vez se haya enfriado el “furor patriótico” se busque una solución consensuada que limite el impacto económico. Si no es así, el perdedor a medio plazo, además de Repsol, es Argentina por sus problemas económicos actuales y la mayor necesidad externa.

Antonio Gallardo, iAhorro.com, Comparador de Depósitos