Petición del Gobierno

Francia "no es hostil" a la propuesta de España para oficializar el catalán en la UE

Fuentes diplomáticas explican que las autoridades francesas quieren facilitar la investidura del nuevo presidente del Gobierno español

El presidente de Francia, Emmanuel Macron.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron. / EFE

Enric Bonet

Un aliado inesperado y de peso para lograr la oficialización del catalán en la Unión Europea. Fuentes diplomáticas españolas han explicado que las autoridades francesas no se oponen a la voluntad del Gobierno de Pedro Sánchez de lograr el reconocimiento del catalán como lengua oficial de la UE, una de las exigencias de los independentistas de Junts para investir al dirigente socialista. "Francia quiere facilitar" la composición de un nuevo Ejecutivo en España y "no es hostil a la petición del Gobierno", han indicado estas fuentes a EL PERIÓDICO, del grupo Prensa Ibérica, y otros medios españoles.

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ya dijo la semana pasada en TV3 que "lo importante no es la velocidad, sino conseguir el objetivo". De hecho, dio a entender que se trata de un proceso que va para largo. Como muy pronto, y salvo sorpresa, no se votará hasta el año que viene en Bruselas. 

Reticencias de Letonia, Finlandia y Suecia

La petición española cuenta, sin embargo, con la ventaja de que no ha recibido la negativa de Alemania ni Francia, las dos principales potencias de la organización comunitaria. Un apoyo que no parecía tan evidente en un principio, sobre todo en el caso francés. En el país vecino existen más de 70 lenguas regionales (bretón, alsaciano, catalán, vasco y un largo etcétera), pero ninguna de ellas es reconocida como oficial. Además, están relegadas a un rol muy secundario en la educación pública, medios de comunicación y la mayoría de los ámbitos.

No obstante, París "considera estratégica la estabilidad en Cataluña y España", explican estas fuentes. Por este motivo, Francia, al menos "de momento" —un matiz con cierta relevancia—, no representa un escollo para conseguir la oficialización del catalán, y luego del vasco y gallego, en la UE. Las negociaciones para lograr este objetivo se auguran complejas. Otros Estados miembros —más pequeños y con menos peso en el bloque— ya han expresado sus reticencias, como Finlandia, Suecia, Letonia u otros países del este del Viejo Continente. Debido a la presencia de una importante minoría rusófona, con un trato lingüístico hostil por parte del Estado letón, el país báltico puede ser uno de los más difíciles de convencer para que apoye la petición española.

"Un francés puede reivindicarse de distintas lenguas"

En el caso de Francia, en cambio, la cuestión de las llamadas lenguas regionales no genera un gran interés en las esferas mediáticas y políticas. La petición del Gobierno español para lograr la oficialidad europea del catalán ha tenido una repercusión minimalista en los medios galos. Todo esto ofrece un mayor margen de maniobra al Gobierno de Emmanuel Macron.

El presidente francés expresó el lunes su voluntad de que estos idiomas regionales tengan algo más de presencia en la educación gala. "Un francés puede perfectamente reivindicarse de distintas pertenencias lingüísticas. Cada uno tiene el derecho de conocer, hablar o transmitir su lengua o sus lenguas. Se trata de un derecho innegociable", dijo en el discurso de inauguración de un museo estatal dedicado al francés en Villers-Cotterets, en el norte de Francia. Aunque Macron no contempla reconocer en su país la oficialidad de alguno de estos idiomas de minorías regionales, tampoco tiene una posición hostil contra ellos.