La cifra de muertos por una inundación repentina en la provincia occidental china de Qinghai sucedida este jueves asciende a 23, informa hoy la agencia estatal de noticias Xinhua. Ocho habitantes permanecen desaparecidos y 23 personas que habían sido clasificadas como perdidas han logrado ser encontradas, informa la agencia. La cifra inicial ofrecida por el Gobierno regional era de 4 fallecidos y 27 desaparecidos, mientras que este último recuento data de las 20.00 hora local del viernes (12.00 GMT), tras las tareas de búsqueda y rescate sobre el terreno.

La lluvia torrencial comenzó hacia las 22.25 hora local (14.25 GMT) del miércoles en una zona montañosa del condado de Datong, situado en la parte norte del término municipal de Xining, la capital de Qinghai. Poco después de las 07.00 hora local del jueves (23.00 GMT del miércoles), las autoridades declararon una emergencia de nivel 2, el segundo más alto de los cuatro en los que se divide el sistema de alerta por inundaciones de China.

Más de 6.000 personas han resultado afectadas por el desastre y 1.500 residentes han sido trasladadas a escuelas locales, que ejercen de refugio temporal.

Las inundaciones torrenciales ya han dejado desde inicios del estío decenas de fallecidos y más de un millón de damnificados en provincias como las de Hunan, Sichuan y Gansu. El verano pasado, las inundaciones en la provincia central de Henan, causadas por precipitaciones de una intensidad inédita en décadas, sumergieron barrios enteros y estaciones de metro y causaron más de 300 muertos.

Song Lianchun, meteorólogo del Centro Meteorológico Nacional, declaró entonces: "no podemos decir que un evento meteorológico extremo está directamente causado por el cambio climático, pero, a largo plazo, el calentamiento global causa un aumento de la intensidad y la frecuencia de dichos eventos".