Esta madrugada entraba en vigor la prórroga del estado de emergencia en Portugal y con él la medida anunciada por el Gobierno el país luso de cerrar las fronteras con España e imponer controles al tránsito de personas entre ambos países. Se suspende el tráfico por carretera -con la excepción de los transportes de mercancía y los trabajadores transfronterizos-, el tren y también las comunicaciones fluviales.

Se trata de un intento por contener la expansión de la pandemia de coronavirus, que ha alcanzado niveles sin precedentes en territorio luso durante este mes. Sin embargo, la medida a causado cierto malestar e indignación en los vecinos de la 'raia' obligados a transitar entre ambos países por lo que Galicia y el norte de Portugal han hecho un llamamiento para que se habiliten más pasos fronterizos.

Portugal echa el cierre a su frontera con Galicia Marta G. Brea

En las primeras horas de la limitación se producían dos imágenes de contraste: la que por ejemplo se veía en Salvaterra con el paso cerrado y completamente desierto frete al bullicio en el límite con Tui. El flujo de camiones era constante, especialmente de entrada a Portugal.

  • ¿Tiene Vigo capacidad para acoger a pacientes lusos?

    En Portugal, la peor situación se vive en la zona de Lisboa y el Tajo,

Portugal también ha planteado la posibilidad de suspender vuelos con países de riesgo y ordenar cuarentenas obligatorias a los viajeros, si bien el ministro del Interior se ha mostrado partidario de adoptar este tipo de medidas con un consenso europeo.

Asimismo, según el Gobierno portugués, el servicio público de salud podrá contratar a profesionales sanitarios formados en el extranjero, mientras que las clases seguirán suspendidas en Portugal hasta el 5 de febrero y, aunque se reanudarán tres días más tarde, no lo harán de forma presencial sino a distancia.