"Gracias a Dios". El expresidente colombiano Álvaro Uribe saludó con una escueta alabanza en su cuenta de Twitter la decisión del Tribunal de Control de Garantías de Bogotá de concederle la libertad inmediata en el marco de la causa que se le sigue por manipulación y compra de testigos de origen paramilitar. Uribe cumplía desde el 4 de agosto su arresto domiciliario en su finca El Ubérrimo, en el norte del país, por orden del Tribunal Supremo de Justicia.

La jueza Clara Ximena Salcedo dictaminó a su favor durante una audiencia virtual que había comenzado el jueves y giró alrededor de cuestiones de orden técnico. Los abogados que representan al senador Iván Cepeda, uno de los querellantes, reclamaban que el proceso se atenga a las normativas previas a los cambios del sistema penal acusatorio.

Pero Salcedo hizo suyas las peticiones de los defensores del exmandatario (2002-2010), quienes remarcaron que Uribe debe ser procesado en libertad porque no se han presentado acusaciones en su contra.

Los simpatizantes del expresidente no se demoraron en saludar las novedades judiciales. "Se han restablecido sus derechos. Él tendrá la oportunidad de mirar a la cara a los colombianos, como siempre lo ha hecho para probar la verdad", dijo el senador Gabriel Jaime Velasco, portavoz en el Senado de Centro Democrático, el partido fundado por el exjefe de Estado.

"No compartimos esa decisión, por supuesto, y vamos a apelarla", dijo por su parte Cepeda.

Sumario

La jueza no hizo ninguna referencia al documento de casi 1.500 páginas en las que la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia sustentó su decisión de imponer el arresto domiciliario a Uribe.

La libertad del líder de la derecha colombiana y mentor del presidente Iván Duque fue anunciada cuando la fiscalía del Estado había solicitado que concluyera su arresto domiciliario para que pudiera garantizarse su derecho a la defensa.