El Gobierno de Reino Unido elevó la alerta por Covid-19 a nivel 4, lo que significa que la transmisión de la enfermedad es "alta o crece exponencialmente". El primer ministro, Boris Johnson, anunció ante la Cámara de los Comunes un endurecimiento de las restricciones para hacer frente a la pandemia pues el país está en un "peligroso punto de inflexión" y es necesario "actuar" para contener el repunte de contagios de estos últimos días.

Las medidas adoptadas, en principio por seis meses, incluyen el cierre de todos los pubs a las 10 de la noche e impulsar el teletrabajo todo lo que se pueda, en busca de un "delicado equilibrio" en el que se contemplen cuestiones de salud pública y se garanticen los menores efectos posibles para una economía que arrastra los efectos de las sucesivas medidas adoptadas desde marzo, incluido un confinamiento nacional.

El Gobierno escocés, que se unió a las restricciones impuestas en Inglaterra para que bares y restaurantes cierren a las diez de la noche a partir del jueves, también prohibió las reuniones en casas particulares, con excepciones para personas que viven solas, parejas que residen en diferentes casas o allegados que van a cuidar a los niños.