El ministro alemán de Exteriores, Heiko Maas, instó ayer a Grecia y Turquía a reanudar el diálogo sobre sus reivindicaciones territoriales en el Mediterráneo oriental.

Antes de iniciar un viaje de mediación a ambos países, Maas previno contra una escalada de la tensión y advirtió de que las partes están "jugando con fuego". "Cada chispa, no importa lo pequeña que sea, puede llevar a una catástrofe", dijo.

Temor alemán

Alemania ha expresado su temor a que un conflicto militar entre Atenas y Ankara desencadene una ruptura entre los dos países miembros de la OTAN.

Las autoridades turcas anunciaron ayer que continúan con sus exploraciones de hidrocarburos en el Mediterráneo oriental, al tiempo que inician maniobras militares a unos cien kilómetros al sur de Creta, coincidiendo con las que ejecutará Grecia un poco más al este.

"Es una cuestión en la que tenemos razón", explicó una fuente oficial turca.

"Nuestro caso es sólido de acuerdo con el derecho internacional. Grecia se une a algunos países para dar a entender que tiene razón porque carece de credibilidad", resaltó la fuente, que aludía de este modo a rumores difundidos por la prensa turca sobre la participación de Emiratos Árabes Unidos en las maniobras navales que está desarrollando Grecia.