Es otro de los grandes escollos de la discusión. Hacer uso de las transferencias a fondo perdido requerirá que los gobiernos presenten planes nacionales de reforma e inversión que deben ser aprobados por los Veintisiete por mayoría cualificada aunque para autorizar el desembolso bastaría el visto bueno de la Comisión. Los más duros como Holanda no se fían de que los gobiernos cumplan lo prometido y que Bruselas aplique las reglas del Pacto de Estabilidad.