18 de junio de 2020
18.06.2020
Faro de Vigo

Una eurodiputada negra denuncia haber sido víctima de la violencia de la policía belga

La parlamentaria afirma que los agentes la intimidaron tras sacar una foto cuando acosaban a dos negros

18.06.2020 | 01:16
Una eurodiputada negra denuncia haber sido víctima de la violencia de la policía belga

La alemana Pierrette Herzberger-Fofana nació en Malí, creció en Senegal, obtuvo un diploma universitario en Francia y el doctorado en Alemania. Desde mayo del 2019 es eurodiputada del grupo de los Verdes en el Parlamento Europeo ante cuyo pleno denunció ayer haber sido víctima de la violencia de la policía belga. "Saliendo de la Estación del Norte (en Bruselas) vi a nueve policías acosando a dos negros. Tenía el teléfono y saqué una foto. Cuatro de ellos, armados, me empujaron contra la pared, me arrancaron el bolso, me abrieron las piernas y me trataron de forma humillante", relató desde su escaño en el hemiciclo minutos antes de un debate dedicado al asesinato de George Floyd en EE UU y a las protestas antirracistas desatadas en todo el mundo, en el que denunció la existencia de "un racismo sistémico, institucionalizado y dirigido contra los negros y todas las minorías".

Tarjeta de residencia

Herzberger-Fofana, de 71 años, expuso que cuando dijo que era eurodiputada los agentes tampoco la creyeron aunque tenía sus dos pasaportes con ella y la acreditación del Parlamento Europeo. "Me pidieron la tarjeta de residencia belga y se la di. Hoy les he denunciado porque no podemos cerrar los ojos ante esta violencia policial", manifestó calificando de "traumática" su experiencia, hasta el punto de que decidió pasar la noche en la sede de la Eurocámara porque no tuvo "el valor de salir", explicó entre los aplausos de sus colegas.

El copresidente de su grupo, Philip Lamberts, reclamó al presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli, que presente una protesta formal ante las autoridades belgas "y se sancione a quien sea necesario" porque su compañera de grupo "no cometió ningún delito", mientras que fue acosada por la policía por hacer una foto, que en Bélgica es legal. "Estoy indignado. Seguro que el color de la piel de mi colega ha sido un factor de su experiencia", lamentó Lamberts, quien también reconoció el difícil papel que tienen las fuerzas del orden público.

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