24 de marzo de 2020
24.03.2020
Faro de Vigo

El número de fallecidos en Portugal llega a 23 y alcanza ya los 2.000 contagios

-Las zonas con mayor índice de positivos son la región Norte y Lisboa -Gran preocupación por un crucero atracado en la capital con infectados

24.03.2020 | 01:02
El número de fallecidos en Portugal llega a 23 y alcanza ya los 2.000 contagios

El número de muertos en Portugal a causa del coronavirus ascendió a 23 en las últimas horas mientras que los positivos se elevan a 2.060 en un país en estado de emergencia, con medidas de recogimiento en casa y teletrabajo.

Además de los casos confirmados, según la Dirección General de Salud (DGS) de Portugal, hay 1.402 cuadros con síntomas a la espera del resultado del test y 12.000 ciudadanos bajo vigilancia.

Las zonas con mayor índice de positivos son la región Norte (1.007) y Lisboa, con 737.

Las autoridades sanitarias están además pendientes de la situación de un crucero atracado en Lisboa, con 1.300 pasajeros de 38 países, que llegó el domingo procedente de Brasil.

Los viajeros que no son portugueses serán repatriados y bajarán del navío por un corredor vigilado que los guiará hacia el aeropuerto y no serán sometidos al test de coronavirus.

De los 21 portugueses que viajaban en el barco, uno ha dado positivo, por lo que se le volverá a repetir la prueba y, una vez confirmada, se tomarán las medidas oportunas.

"La mayor preocupación", dijo hoy la directora general de salud de Portugal, Graça Freitas, se centra en las residencias de ancianos, como una de las ubicadas en Sintra, donde han sido confirmados diez positivos.

Mientras crecen las protestas entre el colectivo de profesionales sanitarios sobre la falta de medios de protección en Portugal, Freitas apuntó que esta semana el país prevé adquirir 2 millones de mascarillas que se sumarán a los 2,5 millones recibidas la pasada semana.

En relación a los test de coronavirus, la funcionaria explicó, en rueda de prensa, que hay un stock de 20.000 y se practica una media de 4.000 diarios.

El país, que el domingo estrenó el estado de emergencia declarado por el presidente, Marcelo Rebelo de Sousa, y aprobado por el Gobierno y la Asamblea, funciona a medio gas, con teletrabajo, comercios cerrados -salvo los súper, farmacias y restaurantes para entrega de comidas- y orden de recogimiento para el grueso de la población.

Y para controlar el confinamiento, la Policía portuguesa esá autorizada a usar armas eléctricas ( taser) y hasta gases neutralizantes contra quien se salte el encierro decretado en todo el territorio.

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