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La carrera hacia la Casa Blanca

El Supermartes deja claro que las primarias demócratas serán cosa de Biden y Sanders

- El exvicepresidente confirma su remontada, agrupa el voto centrista y se impone en diez de catorce estados - El candidato socialista se hace con la mayoría de delegados en California pero no cumple sus expectativas

El Supermartes deja claro que las primarias demócratas serán cosa de Biden y Sanders

El Supermartes ha emitido su veredicto: las primarias demócratas serán en adelante cosa de dos. El exvicepresidente Joe Biden confirmó en la jornada con más elecciones simultáneas que su tardía remontada del pasado sábado en Carolina del Sur no fue flor de un día e impuso sus credenciales centristas en diez de los catorce estados en disputa, entre ellos Texas, el segundo más codiciado. Frente a él, el socialdemócrata Bernie Sanders solo pudo alzarse con cuatro victorias, aunque una de ellas, California, el estado que más delegados elige, vale su peso en oro.

En resumen, Biden, a quien los sondeos solo garantizaban Carolina del Norte y Oklahoma, cumplió ese pronóstico y se impuso además en los estados sureños de Virginia, Tennessee y Alabama, así como en Arkansas y Minnesota (Medio Oeste). Logró, además, la codiciada Texas y, en la Costa Este, Massachusetts y, tras largas horas de empate, también Maine.

Sanders, a quien se auguraban hasta ocho victorias, tuvo que conformarse con California, Colorado, Utah y su feudo de Vermont. Tiene pues sus buenos resultados concentrados en el Oeste y en su bastión de Nueva Inglaterra, mientras que los de su rival se reparten por el Sur, el Medio Oeste y Nueva Inglaterra.

El otro destello de la jornada fue el fracaso del magnate Bloomberg, que solo consiguió imponerse en el territorio de Samoa, en el Pacífico, la decimoquinta contienda del día, y ayer mismo anunció su retirada y su apoyo a Biden. Bloomberg, que no había participado en las cuatro primarias iniciales, se había gastado en la campaña 550 millones de dólares de su propia fortuna.

El Supermartes ha dejado claro que las presiones del aparato demócrata para concentrar el voto centrista en torno a Biden ("todos contra Sanders") han funcionado y que la retirada, los pasados domingo y lunes, del exalcalde Pete Buttigieg y de la senadora por Minnesota Amy Klobuchar han rendido unos frutos de los que algunos dudaban. Con todo, Sanders está lejos de tener que darlo todo por perdido.

En efecto, lo que se disputaba el martes no eran, a diferencia de las presidenciales de noviembre, estados en los que el ganador se lo lleva todo. El reparto de los 1.344 delegados en juego, un tercio de los 3.979 que elegirán candidato presidencial en la convención de julio, se hace en cada estado por el sistema proporcional, en general con un umbral exigido del 15%.

El recuento definitivo es lento y anoche arrojaba, según la página política RCP, un tanteo de 566 delegados a 501, favorable a Biden. Sin embargo, California, que designa 415, solo había asignado 271, de ellos 155 para Sanders y 93 para Biden. Quedaban, pues, 144 sin atribuir en un estado donde, al 87% del escrutinio, el socialdemócrata se había impuesto por un claro 33,6% a 24,9%. No obstante, en Texas, que se hallaba en un proceso similar, el reparto opera a favor de Biden, aunque su victoria fue allí más estrecha (34,1% a 29,9%).

En suma, y a la espera de conocer el reparto final de delegados, es muy probable que la situación de casi empate (Sanders, 60; Biden, 54) que se daba antes del Supermartes se mantenga, aunque con Biden ligeramente por delante. De ahí que la principal conclusión del día no sea tanto una clara victoria de Biden sino que el éxito de la operación centrista convierte las 37 citas que restan hasta junio, y que reparten dos tercios de los delegados, en un mano a mano exclusivo entre Biden y Sanders.

Biden contará de aquí a entonces, con el apoyo, logístico y financiero del aparato demócrata, que lo considera la única persona capaz de desalojar a Donald Trump de la Casa Blanca y tiembla ante el ideario socialdemócrata de Sanders, a quien no pocos estadounidenses asocian con la URSS y con los años de la Guerra Fría.

Sanders tiene a su favor una estructura organizativa y de recaudación muy poderosa. En su contra obra la voluntad de llegar hasta el final de la senadora Elizabeth Warren, que le disputa un electorado muy similar y que el martes logró cinco terceros puestos que hasta anoche le habían valido 53 diputados. Por solo poner un ejemplo, Biden se impuso en Massachusetts, el feudo de Warren, con un 33,4%. Sanders (26,7%) y la senadora (21,6%) sumaron un 48,3%.

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