16 de enero de 2020
16.01.2020
Faro de Vigo
Endurece las condiciones para aspirar a la jefatura del Estado

Dimite por sorpresa el Gobierno ruso tras anunciar Putin una reforma constitucional

Los cambios en la Carta Magna, que permitirían al líder del Kremlin mantener su influencia tras 2024, reforzarán la figura del primer ministro frente a la presidencial

16.01.2020 | 01:45
Putin y el futuro primer ministro ruso, Mijaíl Mishustin, reunidos ayer en Moscú. // Reuters

El Gobierno ruso, encabezado por Dmitri Medvédev, presentó ayer su dimisión en bloque, momentos después de que el presidente, Vladímir Putin, anunciara en su discurso anual a la nación una relevante batería de ideas para modificar la Constitución. Se estima que la reforma permitirá al líder del Kremlin mantener su influencia cuando abandone la jefatura del Estado en 2024.

Putin ha propuesto a Mijaíl Mishustin, jefe del Servicio Federal de Impuestos -la Hacienda rusa- para relevar al dimitido primer ministro, quien anunció la dimisión de su Gobierno sentado junto a Putin y que permanecerá en su puesto hasta la formación de un nuevo Ejecutivo.

Una vez abandone el cargo, Medvédev ocupará la vicepresidencia del Consejo de Seguridad, un órgano consultivo sobre temas de Defensa que agrupa a ministros del ramo y responsables de agencias de inteligencia. "En este contexto, como miembros del Gobierno de la Federación Rusa, debemos dar al presidente la posibilidad de adoptar todas las medidas necesarias", declaró Medvédev tras escuchar la intervención del presidente Putin.

Las enmiendas planteadas por Putin reducen sustancialmente las atribuciones de la Presidencia e incrementan las del primer ministro. El líder del Kremlin propone devolver al Legislativo la potestad de elegir al jefe del Gobierno.

En la actualidad, la Duma, cámara baja del Parlamento, está copada por fuerzas oficialistas o de la oposición integrada en el sistema que no cuestionan las principales decisiones presidenciales, por lo que este órgano no plantearía problemas a ningún candidato avalado desde la oficialidad. Viceministros y ministros también deberán recibir el plácet parlamentario.

En segundo lugar, el mandatario plantea endurecer las condiciones que debe reunir cualquier aspirante a la jefatura del Estado, en particular incrementar de 10 a 25 años su periodo de residencia en Rusia. Todas estas modificaciones serán sometidas a referéndum una vez hayan sido aprobadas por el Legislativo.

Los cambios son de calado y, según coinciden muchos observadores, intentan facilitar al actual jefe del Estado la sucesión, permitiéndole a la vez mantener intacto su peso en los asuntos de Estado si así lo deseara una vez acabe su mandato. La actual Carta Magna, tal y como está redactada, no le permite presentarse a la reelección en 2024, ya que sólo permite dos mandatos consecutivos.

Precisamente, una de las opciones que se baraja para que Putin siga en el centro del poder en Rusia es que se convierta de nuevo en primer ministro, algo que ya hizo entre los años 2008 y 2012, después de acumular dos mandatos seguidos.

Nadie ponía en duda en aquel entonces que el poder había basculado del Kremlin, sede de la presidencia, a la Casa Blanca, donde tiene su oficina el primer ministro. En esta ocasión, incluso vería incrementadas sus competencias gracias a los cambios constitucionales anunciados.

La ampliación de los años obligatorios de residencia en Rusia dificultaría a carismáticos líderes en el exilio con ideas liberales, como el magnate Mijaíl Jodorkovski, residente en Londres, competir por la presidencia del país. Según ha valorado en Twitter Dmitri Trenin, director del Centro Carnegie en Moscú y considerado próximo al Kremlin, Putin, "en su discurso anual al Parlamento, comienza a reposicionar (reducir) los poderes presidenciales para poner fin a su presidencia en el 2024".

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