Al menos 14 personas, entre ellas varios escolares, murieron ayer y nueve resultaron heridas cuando el vehículo en el que viajaban pasó por encima de un dispositivo explosivo en el norte de Burkina Faso, una zona frecuentemente víctima de la violencia yihadista.

El atentado se produjo en la carretera entre las ciudades de Toéni y Tougan, en la región de Boucle du Mouhoun, fronteriza con Mali. La mayor parte de los fallecidos son escolares que regresaban a sus localidades de estudios tras pasar las vacaciones de Navidad con sus familias.

Este país del África occidental sufre ataques yihadistas recurrentes desde abril del 2015, con un aumento significativo de la violencia procedente de la vecina Mali y vinculada a grupos como Al Qaeda y el Estado Islámico (ISIS) en los últimos tiempos.

Esta nueva matanza de civiles se produce once días después de la masacre de Arbinda, en el norte del país, donde la vigilia del día de Navidad, 35 civiles, entre ellos 31 mujeres, así como siete militares, murieron durante un ataque a un cuartel del Ejército. Tras la matanza, la peor acaecida en el país desde que se produjo el primer atentado yihadista hace cinco años en el país, las autoridades decretaron 48 horas de duelo nacional.