Los diez tripulantes del petrolero ruso "Nika Spirit", apresado este jueves por Ucrania, fueron liberados ayer después de haber sido interrogados por las autoridades ucranianas. "Todos los marineros ya se encuentran en casa, en Krasnodar", dijo a la agencia Interfax un portavoz.

El Servicio de Seguridad de Ucrania explicó que el objetivo del apresamiento fue incautarse de documentación, los cuadernos de bitácora y las grabaciones de radio para el arresto del buque, ya que se sospechaba su posible implicación en el incidente naval ocurrido a finales de 2018 en el estrecho de Kerch, en el que fueron apresados tres buques ucranianos y sus 24 tripulantes. Sin embargo la parte ucraniana "no ha presentado ninguna reclamación contra ellos".

El capitán del buque ruso, Ilya Drobiazko, dijo a su regreso a Rusia que la tripulación actual no tiene relación alguna con el incidente de 2018 y se encargaba de transportar la embarcación a un astillero para trabajos de reparación.