Cuatro personas resultaron ayer heridas en pleno centro de Marsella en un ataque con arma blanca contra transeúntes, perpetrado por un individuo que fue abatido posteriormente por la Policía. El atacante apuñaló a dos personas -a una de ellas en la nuca- e intentó abrir fuego contra varios agentes policiales al ver que había sido localizado. Los otros dos heridos fueron personas alcanzadas por esquirlas de bala, en un caso provenientes de disparos de la Policía. El otro caso estaba anoche todavía sin esclarecer.

Las autoridades trabajan sobre la hipótesis de un "delito común", sin descartar la motivación terrorista, basándose en que, según afirmó el procurador de Marsella, Xavier Tarabeau, "en ningún momento el sospechoso gritó 'Allahu Akbar' (Alá es el más grande)", aunque preguntaba su nacionalidad a los transeúntes en francés y en otra lengua, y los atacaba según su respuesta. Fuentes oficiales señalaron que el atacante, de 36 años, había salido de prisión en octubre de 2018 tras ser condenado por la muerte de su padre en 2005. El hombre no presentaba un historial de radicalización carcelaria conocido.