Una comisión del ministerio de la Defensa israelí aprobó ayer adelantar los planes para construir unas 2.200 viviendas en colonias de la Cisjordania ocupada. El movimiento se produjo a las 24 horas de que el primer ministro, Benjamin Netanyahu, anunciase el final de su actual Gobierno de coalición y el adelanto de las elecciones al próximo 9 de abril. La disolución y la convocatoria fueron aprobadas ayer por el Parlamento.

"Netanyahu quiere sacrificar los verdaderos intereses israelíes ante la inminencia de elecciones, ofreciendo a los colonos un regalo para reforzar los votos de extrema derecha a su favor", denunció la asociación "Paz Ahora". La asociación defiende congelar las nuevas construcciones en asentamientos ilegales para favorecer el entendimiento con los palestinos.

La caída del Gobierno de Netanyahu, basado en una amplia coalición derechista y ultraderechista muy inestable, se precipitó el domingo ante la imposibilidad de aprobar una ley sobre el reclutamiento de judíos ultraortodoxos para el servicio militar.

En paralelo, la aviación israelí bombardeó ayer de madrugada varios depósitos de armas cerca de Damasco, según denunciaron medios estatales sirios, una operación calificada por Moscú, aliado del régimen de Bachar al Asad, como una "violación grave de la soberanía". El ejército israelí explicó que los bombardeos fueron una acción de protección desencadenada por el disparo de un misil antiaéreo procedente de Siria.