10 de diciembre de 2018
10.12.2018
Jaque al Gobierno francés

Macron sale hoy del mutismo con medidas para intentar ganarse a los "chalecos amarillos"

El entorno del presidente hace un acto de contrición en su nombre e intenta convencer a los franceses de que ha abierto "una fase de escucha" -Se esperan rebajas de impuestos

10.12.2018 | 02:18
Motos calcinadas en las protestas del sábado en el Quai d´Orsay. // AFP

Emmanuel Macron se prepara para volver a la primera línea de defensa en la crisis causada por los "chalecos amarillos". El presidente de Francia escenificará hoy ese regreso en una reunión con sindicatos y patronal que pondrá fin a una semana en la que ha guardado silencio y dejado en manos de su primer ministro, Édouard Philippe, la gestión del conflicto desatado por las violentas protestas de la clase media empobrecida francesa.

La cita matinal será el preámbulo de los anuncios que realice por la noche, en la que será su primera intervención pública desde que los "chalecos amarillos" sembraran el caos en París el pasado día 1, dejando escenas de guerrilla urbana que recordaron a las de hace cincuenta años.

Philippe y algunos de sus ministros se esforzaron ayer en convencer a la opinión pública de que Macron es consciente del enfado y ha abierto "una fase de escucha", informa "Efe". El portavoz del Gobierno, Benjamin Griveaux, hizo en su nombre un acto de contrición al contar que el jefe del Estado "ha reconocido que algunas de sus palabras han podido herir", en una alusión a frases que han fraguado su imagen de soberbia y han alimentado el odio en su contra visible en los actos de los "chalecos". La cuestión es qué medidas pueden llegar a calmar ese enfado, porque las cifras de participación en las manifestaciones del sábado (136.000, según el Ministerio del Interior) son casi calcadas de las de una semana antes.

El ex primer ministro Alain Juppé hizo hincapié en que "las consecuencias de todo esto son desastrosas" para el comercio, para el atractivo turístico, pero también por "el daño para la imagen internacional de Francia".

El conservador Juppé, padrino político de Philippe, insistió en que "esto debe cesar", en que el presidente de la República debe hablar "rápido y fuerte", y en que "merecen respuesta" algunas de las reivindicaciones de los "chalecos amarillos", en particular del poder adquisitivo.

En una línea no muy distante, el ministro de Exteriores, Jean-Yves Le Drian, antiguo barón socialista, subrayó que "ahora la cuestión principal es el poder adquisitivo" y dijo estar convencido de que las palabras de Macron demostrarán que "ha entendido este movimiento" y va a fijar la dirección para que el país se encamine a "un nuevo contrato social indispensable".

De las diversas pistas barajadas, la ministra de Trabajo, Muriel Pénicaud, cerró ayer de entrada la de una revalorización significativa del salario mínimo en enero que vaya más lejos del 1,8% .

Después de haber cedido a la reivindicación primera de los "chalecos" de renunciar a la subida de los impuestos sobre los carburantes, los principales escenarios que le quedan a Macron son rebajas de impuestos.

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