01 de febrero de 2017
01.02.2017

Una veintena de diputados fieles a Valls se desmarcan del ganador de las primarias

-Los desertores del PS galo se inclinan por el liberal Macron - Elevan a 90.000 euros los réditos del empleo ficticio de Fillon

01.02.2017 | 02:58
Fillon y su esposa Penelope, en un acto el pasado domingo. // Reuters

Las elecciones primarias presidenciales de los socialistas franceses han debilitado aún más la posición del partido del presidente Hollande, situado quinto en las encuestas para los comicios de abril próximo. El triunfo del "rebelde" Benoît Hamon, que dejó el gabinete en 2014 en disconformidad con el giro derechista del entonces primer ministro Manuel Valls, ha desatado una nueva fractura en las filas socialistas.

Una veintena de parlamentarios fieles a Hollande anunciaron ayer que no apoyarán la campaña de Hamon, ya que, a su entender, supone un giro izquierdista que ven incompatible con la tradición del partido. Hamon defiende propuestas como la renta básica de 750 euros para todos los franceses, que los desertores de sus filas juzgan incompatibles con la situación de estancamiento crónico de la economía francesa. No solo eso, tampoco aceptan, ni de lejos, su llamamiento del domingo por la noche a formar una alianza con el líder de la izquierda radical (y antiguo socialista), Jean-Luc Mélenchon, así como con los ecologistas de izquierda.

Los desertores, que esperan movilizar a varias decenas más de diputados "reformadores", reivindicaron su derecho a retirarse de la campaña de Hamon para las presidenciales alegando que "no se dan las condiciones". Mientras, crece el goteo de apoyos desde las filas socialistas hacia el socioliberal Emmanuel Macron, el antiguo ministro de Economía de Hollande, que simbolizó el giro derechista de 2014. Macron figura en tercer lugar en la mayoría de las encuestas y sus posibilidades de auparse al segundo puesto crecen a medida que el candidato conservador, el ex primer ministro François Fillon, va acusando el peso del escándalo de los empleos ficticios de su esposa.

El semanario "Le Canard Enchaîné", que destapó el escándalo, aseguró ayer que no fueron 500.000 sino 900.000 los euros percibidos por Penelope Fillon gracias a diversos empleos ficticios que durante años le fueron atribuidos por su esposo. El principal de ellos fue el de asistente de su marido, cuando era diputado, así como de su sucesor en el escaño. El semanario satírico reveló igualmente que dos hijos de Fillon cobraron 84.000 euros gracias a los contratos otorgados por su padre, que fueron destapados por el diario "Le Figaro".

El caso ha obligado a intervenir a la fiscalía financiera, que ha abierto una investigación. Fillon, que ya ha declarado ante la fiscalía, al igual que su esposa, ha anunciado que renunciará a la carrera presidencial si es imputado.

Las nuevas revelaciones de "Le Canard Enchaîné" coincidieron ayer con un registro realizado en la Asamblea Nacional en busca de los contratos supuestamente fraudulentos y de pruebas del paso de Penelope Fillon por la Cámara (nóminas, cuentas de correo). Se trata de la séptima ocasión en la que se registra el edificio de la Asamblea Nacional durante la V República.

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