Camerún ha desplegado 1.000 soldados en la frontera con Nigeria para combatir a la secta radical islámica nigeriana Boko Haram, responsable de miles de muertes y del secuestro, todavía abierto, de más de 200 niñas nigerianas. Al menos 41 personas murieron ayer en dos ataques perpetrados por la secta en el noreste de Nigeria.