Rusia siguió ayer adelante con su política de liquidación de focos de resistencia militar ucraniana en Crimea. Hombres armados, presumiblemente soldados rusos sin distintivos, asaltaron al menos tres navíos de guerra de la Armada ucraniana en Sebastopol.

Según el portavoz del ministerio de Defensa ucraniano en ese puerto crimeo, Vladislav Selezniov, una veintena de efectivos irrumpieron con granadas en la corbeta "Ternopil", en una operación en la que se registraron disparos y que hasta anoche no había sido confirmada por Rusia. La fuente añadió que los buques "Lutsk" y "Khmelnitsky" también fueron abordados. Los tres navíos habían sido bloqueados durante semanas por la Flota del Mar Negro rusa.

Mientras, la maquinaria burocrática rusa sigue avanzando a pasos de gigante para completar esta misma semana la incorporación de Crimea y la ciudad de Sebastopol a la Federación Rusa. La Duma (Cámara baja del Parlamento ruso) ratificó ayer el tratado de unión entre Rusia y Crimea, sellado el martes en el Kremlin por Putin y las autoridades crimeas.

Por su parte, Putin ordenó el reconocimiento de los grados militares y la formación académica de los oficiales ucranianos que deseen servir en la Fuerzas Armadas y otras instituciones rusas. Más de un 75% de sus conciudadanos apoyan la gestión del presidente, mientras que hace menos de un mes su popularidad era del 64%.

En el lado ucraniano, los guardias fronterizos desplegados en Crimea han iniciado su repliegue hacia otras regiones del país, según reveló el "número dos" de ese cuerpo de seguridad. En paralelo, Rusia reforzará su presencia militar en Crimea con la justificación de protegerse de "todas las posibles invasiones", según explicó el viceministro de Defensa ruso, Yuri Borisov.