La Unión Europea no reconocerá los resultados del referéndum que se celebra hoy en Crimea y que el presidente francés, François Hollande, no dudó en calificar ayer de "pseudo consulta", antes de advertir a Rusia de que si no da marcha atrás a la anexión los europeos decidirán sanciones desde mañana.

Hollande, que mantuvo una reunión de dos horas con el primer ministro italiano, Matteo Renzi, en París, advirtió en una comparecencia conjunta que tanto "Francia como la Unión Europea no reconocerán la validez de esa consulta".

Lo justificó diciendo que esa "pseudo consulta" de la población de Crimea no se ajusta al derecho ucraniano, puesto que no ha respetado los procedimientos internos, pero tampoco el derecho internacional.

"El referéndum o la consulta no tiene ningún valor legal en Crimea", argumentó antes de insistir en que "hay que volver a la vía de la negociación respetando la integridad territorial de Ucrania".

El jefe del Estado francés aseguró que su deseo es "que haya una desescalada" y que sea posible en un grupo de contacto encontrar una solución política pero que en cualquier caso debe cumplir ese principio del mantenimiento de la integridad territorial de Ucrania.

Si eso no se consigue, recordó que el Consejo Europeo ya había establecido "una escala de sanciones" de aplicación progresiva, y que las decisiones sobre su puesta en marcha corresponderá a los ministros de Exteriores de la UE que se reúnen mañana en Bruselas. Hollande no entró en el contenido de esas sanciones.