La petrolera BP y otras empresas implicadas en el vertido en el Golfo de México comparecieron ayer ante un tribunal de Nueva Orleans para fijar responsabilidades civiles por la explosión de la plataforma en la que murieron 11 personas y con la que comenzó el derrame.

En la audiencia representantes de la británica BP, que operaba la plataforma Deepwater Horizon, Transocean, propietaria de dicha maquinaria y Halliburton, que proveyó la cubierta de cemento que protegía el pozo, expusieron sus argumentos sobre el accidente, ocurrido en abril de 2010.

El juez Carl Barbier escuchó los alegatos iniciales, y a menos que haya un pacto extrajudicial, será quien determine las multas que tendrán que pagar BP y sus asociados. Según el New York Times si el juez determina que hubo "negligencia grave" las multas podrían alcanzar los 17.600 millones de dólares.