29 de julio de 2008
29.07.2008

Erdogan llama a la "unidad" tras el doble atentado que causó una masacre en la capital de Turquía

29.07.2008 | 02:00
Tayyip Erdogan observa el contenedor que contenía la bomba

17 muertos y más de 140 heridos, balance final

Un doble atentado perpetrado con dos artefactos explosivos sacudió la noche del domingo el distrito de Gungoren, en la ciudad de Estambul, y causó la muerte de, al menos, 17 personas. Más de 140 resultaron heridas. La policía sospecha del grupo kurdo PKK. Una primera bomba explotó en una cabina telefónica en una avenida peatonal comercial del barrio periférico de Güngören, e hirió a 6 personas. Tras la defalgración, cientos de personas se acercaron al lugar de los hechos. Una segunda explosión más fuerte y devastadora tuvo lugar 10 minutos más tarde a unos metros de la cabina.
Según las informaciones de la cadena NTV, la policía sospecha de la participación del ilegalizado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), aunque no facilitó ninguna pista al respecto. El gobernador Muammer Guler aseguró: "Con certeza, se trata de un ataque terrorista". Además, según fuentes de las fuerzas de seguridad, señalaron que "no sería la primera vez" que el PKK hace estallar una bomba de escasa potencia en un cubo de basura en la calle para detonar una gran bomba minutos más tarde.
Las explosiones se produjeron el mismo día que el Ejército turco lanzó un nuevo ataque contra posiciones del PKK en el norte de Irak. Un testigo de los ataques declaró que "los restos de decenas de personas fueron esparcidos alrededor" tras las explosiones. "Cabezas, brazos... volaban por los aires". "Hemos recibido a unas 30 personas con heridas extremadamente graves", dijo Abdulá Toker, gerente del Hospital Gungoren Kolon.
Por su parte, el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, hizo ayer un llamamiento a la "unidad" del país después del atentado. "Hemos estado luchando contra el terrorismo durante 30 ó 35 años. Esta lucha continuará hasta que la ganemos. Hoy es el día de la unidad", afirmó Erdogan a los residentes del barrio donde tuvieron lugar las explosiones, que se cobraron la vida de cinco niños.
Pero mientras Turquía se intentaba recuperar ayer del doble atentado, ocurrido en el lado europeo de Estambul, en un barrio obrero, el Tribunal Constitucional de Turquía comenzó ayer a deliberar sobre el proceso de ilegalización del gobernante Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) del primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, por actividades contra el laicismo.
La resolución judicial, que podría quedar sólo en sanciones económicas, puede hacerse pública en cualquier momento, aunque los analistas turcos creen que el momento más probable para ello se sitúa en las dos primeras semanas de agosto.
Los magistrados dedicarán todo su tiempo a este proceso y examinarán "sin pausa" los argumentos de las partes, aunque ello signifique limitar las vacaciones judiciales, que comienzan el 1 de agosto, explicó el vicepresidente de la corte, Osman Paksüt, a los medios turcos.
El pasado 14 de marzo, el Fiscal General del Estado, Abdurrahman Yalçinkaya, solicitó al Tribunal Constitucional la ilegalización del AKP, bajo la acusación de que se ha convertido "en un centro de actividades antilaicas".
Además, solicitó la inhabilitación política por un periodo de cinco años de 70 dirigentes del AKP, incluido Erdogan, y del presidente de la República, Abdullah Gül, por sus comentarios públicos que, supuestamente, supondrían una amenaza abierta al estricto sistema laico de Turquía.
Entre los argumentos de la Fiscalía se encuentran las declaraciones de miembros del AKP defendiendo el uso del velo como una "elección individual" y la modificación constitucional que permitió por un corto periodo de tiempo el uso de esa prenda islámica en las universidades, hasta que el Tribunal Constitucional la anuló.
La Unión Europea, por boca del presidente de la Comisión, Durao Barroso, y del comisario de Ampliación, Olli Rehn, ha amenazado con cancelar las negociaciones de adhesión de Turquía al club comunitario si el AKP es ilegalizado.
Sin embargo, el portavoz de la Comisión Europea, Amadeu Altafaj, se mostró ayer más comedido y explicó que la UE esperará a ver la decisión judicial y "cómo se pone en práctica", en caso de que el tribunal se decante por la ilegalización, antes de actuar.

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