28 de julio de 2008
28.07.2008

Irán ahorca a 30 personas acusadas de delincuencia y de tráfico de drogas

28.07.2008 | 02:00

El narcotráfico, atracos a mano armada, adulterio, homosexualidad o violación se pagan con la vida.

Irán ejecutó ayer a 30 personas condenadas a la pena capital por distintos delitos, con lo que asciende a cerca de un centenar el número de ahorcados este año.
La pena capital se aplica, entre otras causas, para hacer frente a las "acciones inmorales", delitos que son perseguidos por la policías y efectivos de los "Basij" (voluntarios leales al régimen). Mujeres que usan mal el velo islámico, jóvenes que cortan o se hacen un peinado que pueda parecer occidental y tiendas que venden ropa corta o transparente también pueden ser castigadas por no respetar las normas de la religión mahometana, aplicada de forma estricta en Irán.
Los castigos más duros, que llegan a la pena capital, los reciben los condenados por tráfico de drogas, atraco a mano armada, homosexualidad, adulterio y violación, ya que estos delitos son considerados en el Islam como "corrupción en la tierra". Precisamente esos mismos delitos son los que llevaron esta madrugada a la horca a 30 personas, calificadas todas por las autoridades como "malvadas", según la agencia nacional de noticias, IRNA.
Las ejecuciones fueron llevadas a cabo en la prisión de Evin, en la capital, y los ahorcados tenían "decenas de antecedentes penales", sobre todo en el trafico y la distribución de estupefacientes.
Al menos diez de ellos habían sido condenados por "agresiones sexuales", "el consumo de bebidas alcohólicas", prohibidas en el Islam, y de haber utilizado arma blanca en ataques y luchas callejeras y causado heridas a numerosas personas.
Los 20 restantes eran narcotraficantes y distribuidores de drogas a gran escala.

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